Reseña [Manga]: Mars

Autor: Hideo Yamamoto Revista: Young Sunday Lanzamiento: 1992 Géneros: Drama, psicológico Demografía: Seinen Tomos: 1

  Autor: Yokoyama Mitsuteru
  Revista: Shônen Champion
  Lanzamiento: 1976
..Géneros: Sci-fi, Sobrenatural, ..acción
  Demografía: Shônen
  Tomos: 5

«En 1956 empecé a dibujar Tetsujin-28 y desde ese momento he dibujado una gran cantidad de mangas de ciencia ficción, y cada vez que concluyo uno siempre pienso en dejar la ficción y realizar otro tipo de historias. Pero al final, siempre me encuentro a mi mismo dibujando otro manga sobre ello… Parece que simplemente me gustan ese tipo de historias». Estas son las palabras escogidas por Yokoyama Mitsuteru para acompañar la contraportada de cada uno de los 5 tomos que componen esta apreciable obra de ficción. Palabras que sin duda resultan engañosas para su receptor si son leídas desde la perspectiva del total desconocimiento de la trayectoria de este autor clásico. ¿Por qué menciono que son engañosas? Sencillamente por que estas palabras nos hacen pensar que estamos ante un autor completamente de género, y aunque es verdad que es uno de los grandes maestros de la ficción en el cómic nipón, y desde mi perspectiva el padre de los “Super Robots”, su carrera no se encuentra, ni de lejos, limitada únicamente a este tipo de historias.

Al igual que la mayoría de sus contemporáneos, y lo cual contrasta totalmente con lo que vemos de los mangakas actuales, la producción de arte secuencial de Mitsuteru es interesantemente diversa en cuestiones temáticas, moviéndose por el mahô shôjo, el manga puramente de aventuras, las historias ninja para el público juvenil, así como el manga de rigor histórico y el biográfico. Lo que si es interesante de resaltar es como la ciencia ficción fue uno de los géneros importantes durante las primeras etapas de lo que habitualmente llamamos como “Manga Moderno”. Y ya no digamos en la animación, en donde las primeras producciones seriales destinadas a la pantalla chica estuvieron cobijadas bajo esta temática. Pero esa… esa es otra historia que ya nos tocará revisar.

Sinopsis

Todo da inicio con la misteriosa aparición de una nueva isla en el mar Japonés. Iwakura, un periodista que cubre el misterioso suceso a través de una avioneta, se percata de que en la cima de la nueva isla, Akinoshima, se encuentra un joven y rápidamente se apresura a solicitar ayuda. El enigmático joven, incapaz de hablar y recordad su pasado, es trasladado a un hospital en Tokyo para su cuidado. Pensando en un mejor lugar para su recuperación el director del hospital se lleva al joven con él a casa; sin embargo, un misterioso hombre, el cual alega ser un periodista, arriba a la residencia del director y empleando unos misteriosos poderes se lleva al joven con él.

Lejos de la residencia del director, el supuesto periodista menciona “Mars” como el nombre del joven y, además, externa que ambos forman parte de una raza extraterrestre que arribó a la tierra hace mucho tiempo. De igual forma, y dado que Mars no posee recuerdo alguno, le comunica que su deber al llegar a la tierra consiste en exterminar a la raza humana en el momento que esta se vuelva un riesgo para la seguridad del universo. Para ello, Mars sólo debe activar a Gaia, un súper robot sumergido en Akinoshima; sin embargo, este se niega a creer que la raza humana sea peligrosa para la paz del universo y merezca ser erradicada. Dicho esto, a Mars se le dan 10 días para que estudie la historia de la humanidad, pasado ese tiempo si aún sigue negándose a concluir su encomienda, los miembros de este grupo de proveniente de un planeta lejano activaran a Gaia para cumplir con su objetivo.

¿Vale la pena darle una oportunidad de vida a la humanidad?

Nacido en 1934 en Kobe, Japón, Yokoyama Mitsuteru, en plena niñez, vivió las implicaciones que tuvo para toda la sociedad japonesa la participación de su país en La Segunda Guerra Mundial, cuando junto a su familia tuvo que ser evacuado a la prefectura de Tottori para refugiarse de los bombardeos Norteamericanos. De la misma forma que él, aunque en distintas etapas de la vida y en condiciones diferentes, la gran mayoría de los iniciadores del Manga Moderno, también sufrieron de las consecuencias que acarrea un conflicto bélico de semejante magnitud. El haber atravesado por la página más oscura que se ha firmado en la historia de la humanidad dejó —al igual que lo hizo en todos los entes sociales implicados ya fuera directa o indirectamente— una huella indeleble y siempre lacerante. Esta profusa marca no sólo permeo a una sociedad preocupada por resurgimientos de este hecho bélico, lo cual se refleja en las obras de manga que vuelven sobre el conflicto y nos dejan ver los horrores del mismo, sino que además, como bien lo deja entrever Yokoyama con este manga, dio paso a una forma más crítica y reflexiva sobre como ver a la naturaleza humana.

Desde la vista del universo, la tierra no es más que polvo. Aun así, la humanidad es la peor de todas las formas de vida. Mira la historia de la humanidad en este planeta… es una historia de guerra.

asdfad

El despertar de Titan

La primicia argumental de Mars, en su más profundo sentido, claramente parte de esta forma crítica y menos flexible de entender la naturaleza humana a partir de la historia que ha escrito. Ello no es un elemento que surja de interpretaciones muy propias de ciertos lectores, sino que es un argumento totalmente transparente y que se enuncia por los propios personajes. Pero contrariamente a lo que se podría intuir de un manga cuyo trasfondo es expuesto con tanta claridad, la narrativa posterior bajo la que transcurre toda la historia no esta ni de cerca en la misma sintonía. Vamos, que el trasfondo sirve exclusivamente como punto de inflexión para poner en perspectiva los motivos que respaldan las acciones que desarrollaran los personajes que componen el reparto. De ahí en más, esta pasa a lo más profundo del baúl de los componentes que dan cuerda a la trama, que siendo sinceros no son muchos, y sin duda el más determinante de ellos es la naturaleza shônen del manga.

Tratándose de shônen conocemos de antemano que no está dentro de las intenciones tocar temas profundos, desarrollar tramas intrincadas o evocar  reflexiones críticas. Sus intenciones elementales son mucho más relajadas y entretenidas, que más sin embargo involucran un cierto porcentaje de los argumentos antes mencionados conforme la obra se ubique más en la frontera con el seinen. Refiriéndonos a Mars, esta sin duda se ubica de la parte centro del espectro de audiencia hacia adelante, por tales motivos es que no resulta entendible las razones de su autor para mostrar semejante desinterés por cualquier forma de incluir y desarrollar la idea que da vida a su obra, claro,  en la medida que la demografía lo acepta.

Entonces, el manga se desarrolla completamente en base a un estilo de pocos diálogos, con la mayoría del contenido viniendo de las acciones emprendidas por los personajes y el apartado visual, y no a través de los bocadillos; si bien esto permite que la historia avance a pasos agigantados, que describa un ritmo ágil muy acorde al contenido de acción, también está muy claro que impide o trunca cualquier posibilidad por desarrollar e ingresas en la personalidad del reparto. Esta nula exploración de los personajes mina una posible mayor integración de lector con la historia, no dejando de indicar que le resta volumen a la misma. En lo que respecta a la ciencia ficción, esta es sencilla y amigable, no se mezcla con temas y cuestiones sobre su injerencia en la vida humana y ese tipo de cuestiones, y simplemente se emplea para deleitarnos con los espectaculares Super Robots.

assdas

Gaia, el destino de la raza humana

Hablando de un manga eminentemente de ciencia ficción, resulta un concepto muy interesante el emplear la figura de distintos seres mitológicos como identidad para los diferentes Super Robots empleados por el grupo de antagonistas. De entre los seres a los cuales deben su nombre los entes mecánicos a través de los cuales se pretende acabar con la vida de Mars, se mencionan los siguientes: Ra, Urano, Uraeus y la Esfinge. Como podemos apreciar, Yokoyama involucra tanto a la mitología Griega como a la Egipcia, gesto que no sólo enriquece la idea general, sino que resulta particularmente atractivo al crear esta mezcla de aire anacrónico. Siguiendo con estos gestos, y retirándonos de los antagonistas, vale destacar el nombre del Super Robot gobernado por Mars, Gaia. No considero que el nombre haga referencia alguna a la Hipotesís de Gaia (desarrollada con gran maestría por el emblemático Miyazaki en su manga Naussica), pero sí a Gea (Gaia en el griego antiguo), la primigenia diosa que simboliza a la Tierra en la mitología Griega. En este contexto es que se entienden perfectamente la idea del autor por elegir este nombre para el ser mecánico que puede, si así lo desea, terminar con la existencia de la tierra misma.

El apartado gráfico es, de todos los elementos que componen esta pieza, sin duda el más consistente de acuerdo a la trayectoria de su autor. Estamos ante un grafismo monolítico bastante sobrio, sin grandes aspavientos ni experimentos visuales y que tampoco  juega con las viñetas. Si cabe usar el término, estamos ante un estilo muy clásico y ordenado, en donde todo está construido de forma maquinal. Dentro del concepto visual destaca mucho el meticuloso diseño de las construcciones que componen las grandes urbes mostradas, tema que contrasta—como es propio del autor— con la mayoría de los elementos, desde los Super Robots que no muestran grandes detalles, hasta el diseño de los personajes, este muy básico y de poca diversidad e, incluso, un tanto inexpresivo y de actitud severa.

Cuatro años antes de incursionar en el mercado con Mars, en 1972, Yokoyama Mitsuteru dibujó, para las páginas de la revista Shônen Champion, Babel II (Babel Ni-Sei), manga que tiene como primicia a los jóvenes dotados con poderes sobrenaturales. Dicho estilo o rama de la ficción es fácilmente rastreable hasta la trayectoria de Shotaro Ishinomori, y especialmente a su obra Genma Taisen. Pero volviendo a Babel II,  es importante traerla a colación por el simple hecho de que es la obra que antecede a Mars, y con ello una referencia obligada de revisar para todo aquel que desee incursionar en la obra que hoy nos compete, ya que permite ubicarnos ante el estilo del autor para desarrollar este tipo de trabajos.

Lo mejor:

  • Toda la incursión de elementos mitológicos en un manga de ciencia ficción.
  • El ritmo de lectura es bastante ágil y la acción no deja de ser entretenida.

Lo peor:

  • Desarrollo de la historia excesivamente lineal.
  •  El dibujo es bastante común y el diseño de los Super Robots está apenas esbozado.
  • Yokoyama presenta discursos sobre la naturaleza humana desde muy temprano, sin embargo durante todo el transcurso de la historia no hecha mano de ellos sino hasta ya muy avanzada la cosa.

Recortando la temporada: Anime para verano 2014

Recortando Summer 2014

Antes de pasar a lo que compete a esta entrada, deseo, apelando a su paciencia, tomarme unos momentos para comentar un poco la situación general de este espacio a raíz de esa última entrada en la cual anuncie mis intenciones por incursionar en la creación de video podcast colaborativos, y en la cual también externe —y puse como principal motivo para dichas intenciones—  el agobio y frustración mental que me sobrecogían cada vez que me sentaba frente al teclado.

Desde que hice de su conocimiento mis intenciones por volcar mi tiempo en un nuevo proyecto han pasado ya poco más de dos meses, tiempo más que suficiente para que ustedes se estén preguntando ¿cuándo iniciará el proyecto? O, ¿en que fase se encuentra? Bueno, lamento informar que de momento no vamos a ningún lado con dicho proyecto. La razón de ello es debido a que dentro de los escasos fanáticos que atendieron mi invitación a través de los diferentes sitios a los cuales recurrí, ni uno sólo tenían el más mínimo interés ni por el anime clásico ni por el manga, lo cuál aún me inquieta siendo que en todos los sitios que publique el anuncio hice énfasis en este detalle.

Cualquiera consideraría este un fracaso rotundo (siendo sincero lo es), sin embargo, estos dos meses me han servido para reflexionar sobre todo lo relacionado con este espacio, y pensar las cosas más claramente sobre lo que deseo para su futuro. Así que puedo decirles que si bien la invitación resulto infructuosa, no voy a quitar el dedo del renglón, y de hecho voy a tomar el toro por los cuernos al proponer la idea directamente con bloggers activos que encajen en el perfil que busco, aunque con el ligero cambio de que el proyecto ahora sería un podcast simple, es decir, sólo audio. De igual forma, y ya para no extenderme más en esto, mencionar que independientemente de la cristalización o no del proyecto, continuaremos con el contenido escrito, aunque claro en la medida que las nuevas obligaciones lo permitan, ya que si hemos mantenido este espacio durante más de dos años de esta forma, no hay razón para desistir ante problemas que han estado ahí desde un inicio.

A path is something you create as you walk it. The ground you’ve trodden hardens, and that’s what forms your path. You’re the only one who can create your own path. Walk on your own. If you haven’t given up yet, that is.

Cross Marian (D.Gray-Man)

¡El verano ya está aquí! Y con el no sólo llega este calorcito que nos hace querer ir a la playa o a la piscina, tomar bebidas refrescantes y vestir ropa ligera y sandalias. También trae de la mano una nueva dosis de anime que, a primera vista, luce muy disfrutable e interesante, tanto como para quedarse en casa con algo refrescante en un lado. Es por ello que a través de Habitación Otaku te contamos cuales son nuestras preferidas:

El misterio y horror se apoderarán del verano

El misterio y horror se apoderarán del verano

Título: Tokyo Ghoul

Tipo: Serie

Fecha de estreno: 3 de julio

La historia se ambienta en Tokio, donde extraños asesinatos han sido cometidos… dejando un extraño liquido como evidencia en los crímenes. Ante este extraño patrón la policía concluye que se trata de algún tipo de “Ghoul” devora hombres. Kaneki Ken es un chico de universidad que creen que los ghouls están haciéndose pasar por humanos, siendo esta la razón de que nadie se haya topado con ninguno… y puede que su teoría tenga bastante de verdad, más de la que se puede imaginar.

A través del misterio, la violencia, los seres sobrenaturales, elementos psicológicos, referencias a Osamu Dazai y Franz Kafka, y especialmente una animación de altísimo nivel técnico que cobija y potencia el argumento a niveles completamente diferentes a los mostrados en el manga original, es que Tokyo Ghoul se presenta como uno de los lanzamientos más atractivos para esta época del año. Una obra que sin lugar a discusión posee un potencial tremendo para complacer por completo el paladar de todo fanático de las series de misterio y horror. Entre sus credenciales se cuentan sus 10 tomos recopilatorios, así como ubicarse entre los 30 mangas más vendidos a lo largo de todo el año pasado.

+ Info:

Tributo a la noble arte del Kamishibai

Tributo a la noble arte del Kamishibai

Título: Yami Shibai

Tipo: Serie

Fecha de estreno: por definirse

Yami Shibai es una historia ilustrada cuya temática son los rumores y las leyendas urbanas que han circulado a lo largo de la historia por Japón y animada mediante la técnica del “kamishibai”, o lo que es lo mismo, usando figuras de papel y pergaminos.

A través de las anteriores entregas siempre nos abstuvimos de incluir lanzamientos que tuvieran relación, ya fuera de precuela o secuela, con obras recientes; sin embargo, siempre hay una excepción, y es que Yami Shibai sin duda merece ser mencionada como una de las indispensables en la lista de todo fanático. Pero, ¿qué hace tan especial a esta serie de historias cortas como para ponerla en pedestal? Fácil sería presentarla como una apuesta totalmente refrescante, con una base narrativa tanto argumental como visual digna de elogio y de provocar todas las sensaciones a las que apela el terror. Pero hacerlo sería quedarnos cortos, ya que no es sólo una bocanada de aire fresco, sino también una obra que rinde un merecido tributo a la noble arte del Kamishibai, que durante varios siglos sirvió como uno de los métodos predilectos de enseñanza en el pueblo japonés, y que incluso cautivo a genios del manga como Shigeru Mizuki. Y de manera semejante tenemos toda esta conexión con la riqueza del más claro folclore japonés, en donde también se incluyen las cuantiosas leyendas urbanas que forman parte ya de la identidad del país del sol naciente.

+ Info:

casfsd

“Aprieta el gatillo del mundo”.

Título: Zankyou no Terror:

Tipo: Serie

Fecha de estreno: 10 de julio

En un día de verano… De repente, una inmensa bomba explotó en Tokio. Los culpables tras el ataque terrorista que despertó a esta nación complaciente, sólo eran dos chicos. Los culpables, ahora conocidos como “Sphinx”, comenzaron un juego masivo que envuelve a todo Japón.

Yoko Kanno en la música, Shinichiro Watanabe en los controles… ¿¡qué más podemos pedirle al mundo, señores!? No cabe la menor duda de que tener a estos dos colosos de la industria compartiendo escena, ha hecho que Zankyou no Terror sea, por encima de su argumento, el máximo foco de atención proveniente de la animación original. Pero no nos quedemos ahí, el argumento que Watanabe estará dirigiendo bajo la animación, la preciosa animación del estudio Mappa, luce sumamente interesante y prometedor de la mano de esta exploración de uno de los temas más preocupantes de los últimos años: los ataques terroristas. Un thriller que seguro dará de que hablar, y mucho.

+ Info:

El fenómeno del Mahou Shoujo regresa

El más grande fenómeno del Mahou Shoujo regresa a la TV

Título: Pretty Guardian Sailor Moon: Crystal

Tipo: Serie

Fecha de estreno: 5 de julio

Usagi Tsukino es una estudiante de segundo curso un poco torpe y llorica, pero que siempre está llena de energía. Un día se encuentra con Luna, un gato negro con una luna creciente en la frente, y se transforma en “Sailor Moon”, una guerra del amor y la justicia que luce un traje especial. Elegida como la guardiana de la justicia, a Usagi se le encomienda la misión de encontrar el “Cristal de plata ilusorio” junto a otras Sailor y de proteger a la Princesa. Mientras tanto, la Reina Beryl, realeza del Reino Oscuro, envía secuaces a la ciudad en la que vive Usagi para arrebatarle el Cristal, que resulta ser un objeto con un poder inmenso. Y entonces, extraños sucesos comienzan a darse… ¡¿Podrá Sailor Moon, acompañada del resto de Sailor, encontrar el Cristal y proteger a la Princesa?!

¿Qué más se puede decir de la máxima creación de Naoko Takeuchi que no haya sido dicho ya?  Sailor Moon es una obra que no requiere presentación alguna, no sólo dentro del territorio japonés, sino también a nivel mundial. Estamos ante el retorno del máximo icono en la historia del Mahô Shôjo. Una serie que se extendió a lo largo del orbe cautivando al público femenino y masculino por igual rompiendo las barreras demográficas. Anime que nos hará evocar los mejores momentos de nuestra infancia, y para los fanáticos de latinoamérica, sin duda rememorar aquella época dorada en donde la animación nipona era pieza fundamental de la programación en la TV abierta.

+ Info:

Pues hemos llegado al final de las recomendaciones. En esta ocasión enfocadas exclusivamente a la parte destinada a la pantalla chica y dejando a un lado lo habitual que era incluir también producciones cinematográficas. Pero tampoco queremos desentendernos por completo y sólo les recordamos tener un ojo sobre la nueva producción de Ghibli, Omoide no Marnie, ya que polémica o no últimamente para el estudio, Ghibli siempre será la más grande máquina de sueños del país del sol naciente.

¡NOS VEMOS EN LA PRÓXIMA TEMPORADA!

Habitación Otaku quiere Podcast

2014/04/16 2 comentarios

Podcast HO

Así es señores, tal como lo expresa el título de esta entrada, deseamos iniciar un un proyecto de podcast propio para este espacio. La razón primordial de ello no es otra que traer mayor diversidad y actividad a este espacio, que como bien saben aquellos que lo han seguido durante estos dos años y meses que tiene de existencia, ha adolecido de una inconsistencia muy marcada con relación al tiempo de publicación de nuevo contenido. En su momento, y así lo externe en varias reseñas, la causa fue falta de tiempo, sin embargo, a últimas fechas, el problema no tiene relación alguna con la disponibilidad de tiempo, sino que obedece más que nada a un cansancio de mi parte hacia esta rutina de trabajar en solitario y en lenguaje escrito todo el siempre. Es por ello que sumado al motivo principal que son ustedes, también deseo materializar este podcast para despejarme un poco de la rutina, y no sin dejar de lado que estaría cumpliendo un sueño personal.

Esta entrada no es sólo para comunicarles las intenciones, sino que también quiero aprovecharla como punto de anuncio ya que este proyecto no puedo realizarlo sólo, y voy a estar buscando aficionados que deseen colaborar para echar a volar el proyecto, pero para ello les platico primero lo que tengo en mente. Empiezo por contarles que mis intenciones no son crear un podcast básico (sólo audio), sino que veo más provechoso e interesante crear un video podcast, evidentemente utilizando un servicio para vídeo llamadas, que en este caso veo conveniente emplear el servicio de Google+ dado que tengo intención de hacer stream, y empleando los Hangouts de Google la transmisión en vivo a través de Youtube se realiza de forma automática. Una idea más clara de lo que busco la van a encontrar en los siguientes video podcast: Melee It On Me y The Aniverse Podcast. Me gustaría que el grupo estuviera compuesto de entre tres o cuatro personas. Sobre la periodicidad, estuve pensando que un programa cada tres semanas sería perfecto, con una duración de hora y media. El propósito del contenido pues sería apegado a la filosofía del blog, por lo que se estaría más que nada comentando opiniones sobre noticias recientes, intercambiando puntos de vista sobre títulos y autores, entre otras actividades, todo ello en un ambiente que aunque objetivo sea cordial y divertido. A grandes rasgos esa es la idea que deseo presentar, aunque como se va a tratar de un proyecto colaborativo algunas cosas pueden cambiar antes de empezar y una vez que todo el concepto se comente con las personas que formarían el equipo de este proyecto.

Para los interesados a continuación se enumeran los requisitos:

  • Contar con una conexión a Internet mínima de 2 Mb/512 Kb (Bajada/Subida).
  • Disponer de cámara web, micrófono (tener en cuenta la calidad) y audífonos.
  • Ser de Latinoamérica y contar con excelente disposición de tiempo por las noches. Tentativamente el programa sería alrededor de las 11:00 pm (UTC-06:00).
  • Tener gusto por el intercambio de opiniones y el análisis crítico.
  • Gusto tanto por el anime como por el manga.
  • Conocer obras clásicas de manga y anime, así como aún disfrutar viendo este tipo de contenido.
  • No tener miedo a expresarse y ser bastante desenvuelto.

Nota: Se lo difícil que es encontrar personas que conozcan y gusten del anime y manga clásico, por lo que si no dispones de alguno de los requisitos técnicos, ya sea cámara web o la conexión especificada, no importa, ponte en contacto, y ya veremos como podemos lidiar con ello. Además en un determinado caso de no poder materializar el proyecto de video podcast, iríamos por un podcast de únicamente audio. Como digo, no es común encontrar aficionados que realmente les interesen obras fuera de lo actual y comercial, y habiéndolos encontrado sería absurdo dejarlos ir.

Pues ya no me extiendo más con este anunció, sólo decirles que para los interesados pueden mandarme un correo a mi dirección personal: m1ke_89@hotmail.com o dejar un comentario por este medio. De igual forma si a ustedes no les interesa pero conocen a alguien que podría interesarle, por favor. Se que el proyecto no es sencillo de concretar, pero tengo toda la fe de que podrá llevarse a cabo.

Categorías:Anuncio Etiquetas: , , , ,

Reseña [Manga]: Inugami

2014/04/12 3 comentarios
 Autor: Hideo Yamamoto  Revista: Young Sunday  Lanzamiento: 1992  Géneros: Drama, psicológico  Demografía: Seinen  Tomos: 1

  Autor:  Masaya Hokazono
  Revista: Afternoon
  Lanzamiento: 1997
  Géneros: Sobrenatural, psicológico, ..gore, folclore, thriller
  Demografía: Seinen
  Tomos: 14

Según el folclore japonés para dar vida a un Inugami, perro divino, se debe enterrar a un perro doméstico al hasta el cuello, y colocar comida y agua a una distancia cercana, pero no lo suficiente como para que pueda alcanzarla. Cuando, después de un largo tiempo de sufrimiento y agonía, el animal está a punto de fallecer, enloquecido por alucinaciones, se le debe dar muerte y cortar la cabeza. Posteriormente, ésta debe enterrarse en una calle especialmente ruidosa y bulliciosa. Pasado un tiempo, la cabeza – o la cabeza y el cuerpo, según otras versiones – debe ser colocada en un santuario preparado al efecto. A partir de ese momento, el Inugami puede ser invocado.

Otra versión nos habla de que debemos reunir varios perros y encerrarlos a todos en la misma habitación sin agua ni comida. Una vez que solo quede uno de los perros que ha sido encerrados, se debe tomar a este y cortarle la cabeza. De esta forma queda sellada la creación del perro divino.

Con este ritual conseguimos sacar el lado maligno de los perros y convertirlos en Yokais, ya sea por la rabia contenida de no poder alcanzar el alimento o por la desesperación y rabia de tener que enfrentarse contra sus congéneres. El humano que creaba un Inugami era llamado Inugami-mochi (poseedor de Inugami) y eran etiquetados como brujos. Hubo una época que la creación de Inugamis era muy extendida ya que son seres con grandes poderes y están al servicio de los humanos.  Si bien el uso de estos espíritus-perro podía proporcionar buena fortuna y riqueza a sus osados invocadores, sobre todo, eran usados como instrumentos sobrenaturales para venganzas, asesinatos y otros actos de maldad.

Sinopsis

Fumiki Shimazaki, un estudiante de instituto, tiene un sueño de vida: convertirse en un poeta. Pasando más tiempo dedicado a sus poemas que atendiendo sus menesteres escolares, es reñido tanto por sus profesores como por su mejor amiga, Mika… Para escapar de su entorno, el encuentra refugio en una antigua fabrica abandona.

En ella, Fumiki encuentra a un misterioso y enorme perro. Un perro que es capaz de entender el lenguaje humano y que además tiene la espeluznante capacidad de poder sacar afiladas cuchillas de su frente. En una de sus orejas este extraño animal tiene marcado el número “23”. Y pese a que existen muchas interrogantes la amistad entre Fumiki y el misterioso perro es forjada rápidamente. Sin embargo, lo que Fumiki no sabe, es que este encuentro está muy lejos de ser algo meramente fortuito, y que la conexión entre ambos va mucho más allá, y que existe una misteriosa organización que desea obtener los secretos de “23”, y aspirar al control del Tokoyonokuni, la tierra más allá del océano de la muerte, los ancestros y el alma humana. El paraíso de la vida eterna.

La furia de los Inugami

Inugami representó mi tercer encuentro con Masaya Hokazono. Aunque quizá sería más correcto decir que es un segundo y medio encuentro, ya que después de Emerging —que represento la primera ocasión en que leí algo de su autoría—, la segunda ocasión en que confluimos no fue en un manga en entero de su mente y manos, ya que fue Girlfriend, en donde Hokazono participa únicamente con la historia y guión, delegando la responsabilidad del arte al educado y hermosísimo trazo de Court Betten. Lo que sí, es que Inugami, por voces que había escuchado a través de la vasta red, simbolizaba mi más esperado encuentro con dicho autor, y con el cual esperaba llenara el vacío que Emerging me había dejado.

Independientemente del nivel de calidad de Inugami, este es un manga que se encuentra dentro de ese selecto y singular grupo de obras que poseen de forma innata la capacidad para despertar interés en el lector e incluso llegar a hechizarlo con tan sólo leer la idea general, degustar el arte que da vida a su portada y recorrer unas cuantas páginas. Y es que no es para menos, las credenciales con las que se presenta este manga forman una bizarra y enigmática mezcla que inequívocamente levanta mucha expectación para cualquier asiduo lector de Seinen: elementos del folclore japonés como tema central, violencia y gore, magia negra, elementos de thriller, organizaciones secretas, personajes desequilibrados y con delirios de grandeza, un dibujo prolijo y descriptivo, entre otros elementos que vienen a cerrar este atrayente círculo temático.

La trama de Inugami, cobijada por el corpus de temas y elementos antes descritos, no tiene necesidad de empezar de a poco, de llevar un ritmo cauto e ir desarrollando poco a poco un tema como ocurre en obras que no se erigen sobre una diversidad temática. Dicha situación se encuentra perfectamente presente en las ideas de su creador,  que sin pestañear, y prácticamente desde el primer capítulo, nos deja ver que estamos ante un manga nacido para circular a un ritmo voraz y ser narrado de una forma salvaje y poderosamente visual. Hokazono abre la puerta hacía su historia apoyándose en el gore, usando esta violencia gráfica para estimularnos visualmente y acelerar nuestros sentidos de modo que estemos en la sitonía perfecta con el ritmo de narración. En este aspecto las relaciones más directas y esenciales no tardan mucho en ser entabladas, y de forma muy apremiante para el lector desde muy temprano se empiezan a tejer los elementos fundamentales del manga. Aunque claro, sin tampoco ir demasiado de prisa ni filtrar demasiada información, sino sólo la necesaria para mantener el ritmo ágil y voraz, a la par que se involucra al aficionado a formular sus conjeturas y relacionarse más con el trasfondo.

Inugami Thu

La potencia visual de Hokazono  proyectada a través de los Inugami.

Durante casi todo lo que comprende la primera mitad —que vienen siendo siete tomos—, Inugami mantiene una curva creciente en todo su conjunto, y especialmente en los elementos temáticas, que se van abordando a buen ritmo y, especialmente, poseen un sentido, hasta ese momento, claro y digerible. Sin embargo, a medida que la obra va pasando de su etapa de desarrollo y se va haciendo adulta, se comienza a percibir que algunos elementos principales comienzan a perder credibilidad dentro de la medida en que estamos hablando de un manga que cimenta sus argumentos en elementos de mitología y elementos sobrenaturales. Ello viene originado consecuencia de que el autor intenta evolucionar demasiado sus argumentos, los toca demasiado a lo largo del recorrido que los distorsiona y los lleva a niveles desproporcionados que para nada son agradables para cualquier paladar que guste de argumentos sólidos y que evolucionen en forma coherente.

Cuando se esta en este mundo del cómic japonés por un buen tiempo y de una forma completamente seria, el nombre de un autor pasa de ser simplemente algo que acompaña a la portada, para convertirse en el más claro referente sobre que tipo de manga y que características tendrán más allá de los elementos puramente temáticos. Y son estos detalles lo que, por supuesto, lleva a que exista una complicidad entre un autor y un grupo de lectores, no olvidando que la mayoría de las veces este tipo de detalles aportan cosas ciertamente favorables para cualquier historia. Sin embargo, esto no siempre fluye en sentido positivo tal como en lo que respecta a Hokazono, quien como más tarde lo confirmaría con Emerging, tiene una fijación muy marcada por los lazos afectivos y situaciones tendencia romántica. Si bien en Inugami estos elementos no son los que dan el cerrojazo a la historia, como si lo son en Emerging, su aparición mina casi pro completo la atmósfera salvaje y despiadada que el autor había creado, además de que no sacan de ese estado de exaltación e intensidad en que es inevitable caer página a página. La incursión de este profundo sentimentalismo en una obra con mucha violencia visual, evidentemente es una prueba de que una obra puede echarse a perder de forma inconsciente a medida que las ideas más personales del autor rebasan su control sobre la historia y sus elementos.

El apartado visual con el que Hokazono cobija a su argumento es claramente un punto que se encuentra libre de estos vaivenes que terminan convirtiéndose en nocivos para la salud del manga; este consiste en una extraña mezcla entre un estilo tranquilo y sobrio, y por otro lado nos encontramos con un dibujo de alto impacto, altamente detallado y cargado hacia la violencia. A lo largo de los catorce tomos que la componen, asistimos a un magistral espectáculo de domino de los tiempos narrativos en donde no podemos más que quedar extasiados al presenciar esta alternancia entre ambos estilos que vienen a dar vida a la situación actual de la historia. Dentro del apartado técnico otro elemento que se maneja con maestría es la utilización de las sombras, iluminaciones y los fondos detalladísimos, y no olvidar lo bien que los personajes proyectan los sentimientos que están viviendo, especialmente la angustia y el terror. Quizá lo único que podría empañar la construcción visual es si vemos a esto en conjunto con la trama, lo cual convierte al espectáculo de violencia y muerte, en gore completamente gratuito, ya que el naufragio que sufre la historia en la segunda mitad no justifica esta oda a los desmembramientos que supuestamente obedece al plan de exterminación humana.

En definitiva, Inugami es como esta reseña: en primera instancia levanta mucha expectación, presenta cosas y fórmulas muy interesantes y originales; más sin embargo, a medida que la cosa se va haciendo adulta, empezamos a presenciar un cambio completo de guión que niega todo lo bueno que lo precedió. Lo que inicia como una historia de múltiples matices y vértices muy frescos y estimulantes, termina por convertirse en una burbuja que crece sin sentido y sin control. Es una obra de esas que decepcionan enormemente, y no por ser simplemente humo o no tener pies cabeza, sino por perder el piso e ilusionar con algo de gran magnitud. Un manga completamente agridulce… aunque eso sí, completamente estimulante visualmente.

Lo mejor:

  • La mayor parte del manga se lee con una velocidad ágil y constante. No hay mucho diálogo innecesario.
  • Satisface los más básicos gustos de cualquier fanático del gore. E incluso puede llegar a provocar más.
  • El autor arma un experimento visual con la mezcla de estilo bastante interesante y gratificante.

Lo peor:

  • La historia se infla demasiado, tomando proporciones insanas que distorsionan todo sentido.
  • Hokazono deja que su sentir más profundo invada la temática de la obra.
  • Levanta muchas expectativas y a final de cuentas no cumple la mayoría de ellas… especialmente el desarrollo de la historia.

Perfiles (V): Junji Ito

Junji Ito Cabecera

El horror, a diferencia de otros géneros los cuales buscan comunicar a su audiencia múltiples emociones y diversos mensajes, es un género sumamente sencillo en donde la meta única y fundamental es provocar una de las sensaciones más básicas del ser humano: el miedo. Pero aunque el objetivo es sólo uno, la tarea de llevarlo a cabo no siempre resulta sencilla, e incluso el género ha pasado por momentos muy sombríos como lo fue casi toda la última década del siglo pasado. Pero sería aún durante el dichoso siglo —más específicamente en 1998— que con la cinta The Ring, dirigida por Hideo Nakata y adaptando la novela escrita por Koji Suzuki, que la industria cinematográfica vio la luz al final del túnel, y nosotros… Bueno, nosotros fuimos testigos por primera vez de la especial mística que poseen los japoneses para ponerlos los pelos de punta y la piel chinita.

Este asalto de los nipones sobre el cine de horror, hizo que todos los fanáticos del género volteáramos hacía el país del sol naciente en búsqueda de más contenido, y ello nos llevo a darnos cuenta que no sólo el séptimo arte japonés podíamos encontrar este contenido tan embrujador, sino que la industria del manga, la colosal industria del manga, es un nicho boyante para degustar este estilo de los japoneses  en donde se mezclan la infinidad de leyendas urbanas y la parte sobrenatural que componen su  folclore. Aún así, no son muchos los artistas abocados a dicho género que han alcanzado una relevancia que va mucho más allá del círculo de aficionados especializados, y de entre ellos, el nombre más conocido el de Junji Ito, autor que con sus historias excéntricas a más no poder y un estilo de dibujo al que llamar bizarro es quedarse corto, ha no sólo conquistado a lectores de manga a nivel mundial, sino también a la industria cinematográfica nipona.

Espirales, espirales everywhere...

Espirales, espirales everywhere…

Junji Ito nació el 31 de julio de 1963 en la prefectura de Gifu, perteneciente a la región de Chûbu. Desde una etapa muy temprana de su vida, Ito comenzó a recibir la influencia del manga y del horror, ello debido a los dibujos que realizaba su hermana mayor, así como el arte de los primeros trabajos de Umezu Kazuo, el clásico mangaka conocido por ser el “padre del manga de horror”. Y pese a que en 1987 Ito ganó una mención honorifica en los prestigiados premios Umezu Kazuo, por una historia corta que él envío a la revista mensual especializada en horror, Gekkan Hallowen, él aún continuaba alternando entre el manga y su carrera como odontólogo, de la cual se licenció en la Universidad de Nagoya.

La llegada de Junji Ito a terreno profesional fue todo lo que cualquiera que se quiera dedicar al mundo del manga desearía. A través de las páginas de la revista Nekumi, Ito empezó a publicar Tomie (misma historia que le ganó la mención honorifica Umezu Kazuo), un manga compuesto en forma de historias cortas que giran alrededor de Tomie, una escolar de belleza sin igual capaz de hipnotizar a cualquiera caballero y convertirlo en una mera voluntad de cumplir cualquier deseo. La aura maldita que rodea a la hermosa Tomie lleva a actos de completa brutalidad: los hombres que caen bajo su embrujo terminan por matarse unos a otros, y las chicas, movidas por los celos, tienen destinos similares. Pero Tomie no se encuentra libre de estos destinos, y a lo largo de las páginas ella es asesinada una y otra vez, sólo para volver a renacer y mantener viva la espiral de brutalidad. Este primer trabajo de Ito se extendería desde 1987 hasta 2001, y le valdría para ganarse el reconocimiento de toda la industria, a la par que se convertiría en su trabajo más representativo y de mayor éxito, al ser adaptado en nada menos que 9 ocasiones a Live Action, siendo la última de ellas en el 2011.

En 1998 Ito comenzaría, en la revista Big Comic Spirit, la publicación de Uzumaki, un manga que a la postre se convertiría en el punto de inflexión de su carrera. En Uzumaki (que literalmente se traduce como “La Espiral”) se nos traslada a Kurôzu-cho, un pequeño pueblo que se ubica en una lejanía muy dentro de las montañas, en donde extraños y paranormales sucesos han comenzados a presentarse, y todos ellos se encuentran relacionados con una forma: la espiral. Pese a que la historia comienza con historias un tanto inconexas, de a poco el autor vamos dejando entrever una línea narrativa principal, y con 3 volúmenes en total, Uzumaki representa, en términos de progresión histórica, el trabajo más extenso que ha desarrollado hasta el día de hoy. A su vez, a través del retorcido y bizarro argumento, Ito plasma la obsesión que posee por las deformaciones corporales, siendo esto uno el principal ingrediente para sobresaltar al lector. Considerado por sus seguidores como el mejor trabajo que ha realizado, la insólita historia tuvo el mismo destino que Tomie, y en el año 2000 recibió una adaptación a Live Action.

Jaws versión Ito.

Jaws versión Ito.

Continuando su relación con la Big Comic Spirit de Shōgakukan, del 28 de febrero de 2002 al 30 de mayo de ese mismo año, Ito sorprendería a propios y extraños con su manga más excéntrico: Gyo. Compuesta por 20 capítulos distribuidos en 2 tomos, Gyo pone de manifiesto que Ito es un autor completamente personal (como el mismo lo reveló en una entrevista para Japanorama), que dibuja lo que al le satisface sin pensar en su receptor. De esta forma de pensar es que nace este triunfo de lo bizarro, en donde lo impensado es la forma básica de la historia, y lo impensado son peces con partes mecánicas y que despiden un hedor insoportable. El éxito de este manga le valdría a para atraer la mirada del medio hermano, y recibir una adaptación en formato de OVA que fue lanzada en 2012. En 2005 lanzó un tomo único de nombre Hellstar Remina, manga en cuyo ceno este gran maestro del género experimenta con temas como la ficción apocalíptica, el horror cósmico, la extinción de la raza humana e incluso se da el tiempo para reflexionar sobre los instintos primitivos del hombre ante un panorama de destrucción y desconcierto.

En 2008 Junji Ito decidió continuar diversificándose como artista, y a través de la revista Magazine-Z, lanzó Ito Junji’s Cat Diary, que representó la hasta hoy única incursión del autor en el género “gag”; sin embargo, y fiel al estilo de su creador, este no es un “gag manga” cualquiera, y si bien no se encuentra clasificado dentro del horror, tiende a generar en el lector esta sensación inquietante que provocan sus otros trabajos. El último trabajo en el cual ha participado es Yuukoku no Rasputin, un manga que adapta la novela semi-biográfica, Kokka no Wana, de Masaru Satou, y en el cual Ito se encargó de poner la ilustración, mientras que el guión corrió a cargo de Takashi Nagasaki. Resaltar que a lo largo de su carrera ha existido una serie de mangas bajo el título de The Horror World of Junji, en los cuales se recopilan las historias cortas que ha ido creando durante su carrera. Por último mencionar que si bien Umezu Kazuo fue su principal influencia, Hideshi Hino, Koga Shinsaku, Yasutaka Tsutsui e incluso H.P. Lovecraft han formado parte de sus influencias, según lo reveló él mismo.

Reseña [Anime]: Kite

Director: Masaki Watanabe Estudio: Palm Studio Lanzamiento: 2006 Géneros: Slice of Life Demografía: Seinen Tipo: Serie (11 capítulos)

  Director: Yasuomi Umetsu
  Estudio: Green Bunny & Arms
  Lanzamiento: 1998
 Géneros: Violencia, hentai, drama,   dthriller
  Demografía: Seinen
  Tipo: OVA (2 capítulos)

Si bien no recuerdo con exactitud la fecha exacta en que escuche por primera ocasión que desde la cinematografía norteamericana se estaban barajando la posibilidad de desarrollar una adaptación Live Action de las OVAs de Kite, si recuerdo muy bien que no hubo ni el más leve atisbo de sorpresa o entusiasmo de mi parte. Primeramente, no me fue sorpresivo dado que para esas épocas fue cuando se vivió con mayor fuerza la insistencia de las productoras norteamericanas por hacerse de éxitos de la industria animada del país del sol naciente, buscando darle una bocanada de aire fresco a una industria cinematográfica que desde hace tiempo esta en claro detrimento. Y Kite permaneció un buen tiempo en el limbo de las productoras, y todo apuntaba a que moriría de la misma enfermedad que todos los otros anuncios sobre adaptaciones que la antecedieron o precedieron, y que únicamente se mantuvieron en especulaciones y declaraciones vacías hasta esfumarse por completo de la mente de las productoras. Hablar sobre estos intentos fallidos no tiene caso, y no por representar proyectos que realmente jamás existieron,  sino por la aberración que supone siquiera imaginar su puesta en escena.

Después de una buena cantidad de años, y aunque en fechas no muy lejanas ya se habían dado muestras de que el proyecto se encontraba en fases avanzadas, por fin se ha liberado el primer Trailer, prueba máxima de la consumación del proyecto para bien de algunos, y mal de muchos. Menciono esto último ya que si incluso las adaptaciones a Live Action que se realizan dentro del propio país del sol naciente difícilmente llegan a llenarle el ojo si quiera a los fanáticos medianamente críticos, de aquí que cómo pensar que una cinematografía perteneciente a una cultura completamente distinta podría realizar un trabajo más loable. Pues bueno, existen ciertos argumento que hacen pensar lo contrario, especialmente considerando que estamos ante un trabajo que tiene en temas como los asesinatos, la violencia y la acción uno de sus bastiones primordiales, temas que en términos generales se posicionan dentro de lo que se ha explorado por el cine de los Estados Unidos, y que además constituye uno de sus principales nichos de trabajo. Las capacidades para explorar estos temas no quedan en duda a través del trailer, la adaptación luce visualmente muy estimulante pese al corto presupuesto, y todo indica que se ceñirá bastante a los niveles que se establecen en las OVAs; sin embargo, para que este proyecto funcione casi como la obra original, no sólo hace falta usar una parte de la fórmula y en una dosis semejante, sino que es imperativo incluir todo el paquete completo y esto, irremediablemente conlleva, no dejar de lado el controversial y totalmente explicito contenido sexual. Y no hay manera posible que esta adaptación, en donde destaca el nombre del señor Samuel L. Jackson—quién ya tiene experiencia en este tipo de trabajos al ser la voz original de Afro Samurai—, pueda ofrecernos esto último de la forma que se presenta en las OVAs.

Sinopsis

Kite se revuelve alrededor de Sawa, una estudiante de instituto que queda huérfana desde muy temprana edad, al ser sus padres victimas de un brutal doble asesinato. Akai, quien junto con Kanie son los detectives que en su momento investigaron el brutal crimen, se hace cargo de la tutela de Sawa. Aprovechándose de su postura como tutor, Akai comienza una relación sexual a una edad muy temprana de Sawa, y lleva esta situación al punto de convertirla, prácticamente, en su esclava sexual.

Poco tiempo después Sawa se inicia como asesina después de que los corruptos detectives que se han hecho cargo de ella la obligan a asesinar a un presunto violador de niñas. Este constituye el inicio de una vida en la cual Sawa se dedicará a asesinar bajo las ordenes de Akai, y entre los blancos principales se encuentran peces gordos del mundo corporativo y estrellas de televisión y la pantalla grande. Eventualmente la joven asesina conocerá a Oburi, también huérfano y asesino, motivo que llevará a ambos ha crear un vinculo. Causa de este encuentro Sawa descubrirá que Kanie es quien cometió el brutal asesinato de sus padres,  y que detrás de todo eso estaba Akai…

El rostro de la inocencia y la fatalidad

Creo que esta totalmente claro que no son OVAs para menores de edad, pero también es preciso ir más profundo en el asunto y decir que tampoco es para cualquiera del público adulto, y que más bien estamos ante una creación dirigida exclusivamente para aquellos del sector adulto que posean un amplío criterio. La obra de Yasuomi Umetsu es una creación eminentemente controversial, impactante, y una que puede herir sensibilidades y causar malestar en cierto sector de los espectadores. Si bien las dosis de violencia gráfica son bastantes y tienden a la crudeza y brutalidad, queda claro que este no es el elemento que arrastra a este anime hacia un público muy selecto, y el trailer que recientemente se lanzó es la prueba al presentar a dicho contenido como su apuesta máxima. Entonces lo que lleva este trabajo a ser catalogado como una obra para aficionados de criterio amplío se encuentra en el abundante contenido sexual, que además de ser completamente explicito toca un tema muy delicado como es el de la pederastia.

Aunque a niveles temáticos la trama funciona casi a una única velocidad, que vendría siendo todo lo relacionado con la tremenda y estimulante avalancha de violencia enteramente gráfica que brota a través de los encargos de asesinato tanto de Sawa como de Oburi, que además son aderezados con impresionantes escenas de acción, no esta a discusión el hecho de que Kite es una historia que se encuentra construida a través de diferentes capas que a su vez están interrelacionadas. La intención de Umetsu al concebir este producto de animación, no es otra que imprimir una radiografía clara, sin matices ni tapujos sobre el oscuro mundo del crimen en la sociedad moderna, y no sólo de una ficción como la que se formula para este ocasión. Y es gracias a dicha intención que la narrativa se nutre a sí misma echando mano de temas ligados al mundo del crimen como lo son la corrupción en las fuerzas del orden y en las altas esferas del mundo corporativo, así como los abusos de autoridad y el infame proteccionismo hacia las figuras públicas; pero ante todo, resaltar la no existencia de una autoregulación por parte del autor en el tema del abuso infantil, porque si bien para muchos será cuestionable su inclusión en la forma en que se hace —con cierto afán de excitar al espectador—, consideró, desde una perspectiva totalmente personal —y esperando que no se malentienda mi juicio— que la inclusión de esta horrible perversión era algo tremendamente necesario para ubicarnos por completo en esta trágica realidad, y no darle la vuelta al tema que lamentablemente se encuentra mucho más latente en nuestra sociedad de lo que nosotros creemos.

No hace falta decir lo que sigue... todos los sabemos.

No hace falta decir lo que sigue… todos los sabemos.

El abuso de autoridad, las malas intenciones y eventos tan traumáticos como una violación o el asesinato de los progenitores, son germenes que dan lugar a situaciones terribles como lo son una infancia rota o la instrumentalización del ser humano en edades tempranas, y que como bien lo prueba Kite, la segunda siempre conllevará la primera. Aunque el tema de infantes y adolescentes que son convertidos en meras y vacías armas humanas es lacerante y complicado si quiera de tratar, en la industria del manganime no ha sido una situación que pocos trabajos se atreven a abordar, sino todo lo contrario: es un tema, que con matices y regulaciones por lo general bastante fuertes, es la parte medular de muchos trabajos no sólo entre la demografía Seinen, sino también en el Shônen. Uno de los más claros referentes en lo que corresponde al trato y exploración de dicho tema, lo encontramos en la emblemática franquicia de Mechas, Mobile Suit Gundam. La obra maestra del mítico Yoshiyuki Tomino siempre centra su narrativa en personajes niños y adolescentes que por distintos motivos son arrastrados hacia una interminable guerra, y nos presenta como los horrores de la misma terminan por engullir y destrozar física y psicológicamente a  infantes que deben arrebatar la vida de sus congéneres para sobrevivir. Y así podríamos encontrar muchos más ejemplos: Bokurano, Alien Nine, Gunslinger Gilr, etc. La diferencia con Kite, radica en la forma en que presenta dicho tema, así como el carrusel de infortunios que lo ocasionaron. Aunque a diferencia de algunos otras creaciones, tanto en el manga como en el anime, esta no profundiza en ningún momento en los dilemas morales que emanan de esta situación, cosa que si realizan otros exponentes y que innegablemente redondea mucho más lo expuesto.

A diferencia de la mayor parte de series de anime, Kite no se compone de un plato principal y un postre o una serie de ellos, sino que pone ante nuestra mesa un par de platos fuertes para nuestro deleite. En un primer plato tenemos a todo el repertorio de temas que cobijan al argumento, y en un segundo plato, y me atrevo a decir que incluso superior, tenemos al brutal y abrumador apartado técnico. Visualmente, Kite, es, simple y llanamente, una heroicidad de proporciones bíblicas.  Una pieza de alta costura que pone todas virtudes para llevar a límites insospechados la violencia y las secuencias de acción. No existe momento alguno en que esta exacerbación de las secuencias de acción, que son enmarcadas por grandes escenarios de la destrucción e inmensos baños de sangre, se sientan superflua o fuera de foco, yo diría que es todo lo contrario: este extremismo contribuye a formar un espectáculo tan estimulante como impactante. Así mismo el diseño de personajes es algo pocas veces visto en el mundo de la animación nipona. Su creador guarda especial cuidado con los personajes centrales y convierte a su estilo visual en un espejo de su interior. El diseño de Sawa y Oburi es de una dualidad muy especial, ya que mezcla la inocencia de unos jóvenes que fueron arrastrados a dicho infierno, pero a la vez deja entrever esta otra faceta que se encuentra creciendo en su interior desde el momento en que asesinaron por primera vez. Por su parte Kanie y Akai cuentan con estilo muy diferentes, ambos perversos, pero especialmente el del primero es hasta cierto punto grotesco y turbado.

En resumidas cuentas, Yasuomi Umetsu edifica una obra que transgrede todo lo antes narrado en la industria. Un trabajo que arriesga todo al abordad el tema del abuso infantil y que sin embargo no sólo no pierde absolutamente nada, sino que por el contrario gana un lugar en las obras de culto de la animación nipona. Un anime que no indaga por propia mano en los temas complicados que presenta, sino que los presenta para que el espectador indague dentro de su mente, para que se cuestione sobre lo que sus ojos están presenciando. Y por cierto, aprovechar para mencionar que existe una dichosa “secuela” de nombre Kite Liberator, que no importa como se le vea, lo único que hace es tomar el nombre y lugar de su antecesora, ya que no existe punto de comparación, ni en argumento ni en calidad técnica. Absténganse de verla, es sólo un desperdicio de tiempo. Aunque eso sí, si desean seguir indagando en la mente de este volátil e incisivo director, por supuesto que deben ver Mezzo Forte, que se ubica sólo un peldaño abajo de Kite y con la cual van a tener el mismo festín de sensaciones que con la reseña de hoy.

Lo mejor:

  • Tener una historia en donde se refleja sin reparos toda la crudeza y perversidad que entrañan las situaciones que mueve dicha obra.
  • El reparto de personajes se encuentra perfectamente definido y bastante bien trabajados.
  • Todo el apartado técnico es una pieza maestra. Sin embargo, las secuencias de acción simplemente son desaforadamente geniales. Son como una inyección de adrenalina para el espectador.

Lo peor:

  • La duración. Verdaderamente te quedas con ganas de ver más.

Reseña [Manga]: Grey

2013/12/23 1 comentario
Autor: Hideo Yamamoto  Revista: Young Sunday  Lanzamiento: 1992  Géneros: Drama, psicológico  Demografía: Seinen  Tomos: 1

  Autor: Yoshihisa Tagami
  Revista: Shônen Captain
  Lanzamiento: 1985
  Géneros: Sci-fi, acción, militar
  Demografía: Shônen
  Tomos: 2

La Ciencia Ficción como género cinematográfico y literario, nos plantea una sociedad futura o presente que ha recibido el impacto de numerosos avances científicos y tecnológicos. Dicho esto, la ciencia ficción es, pues, una narrativa eminentemente especulativa que, de la mano de los nuevos mundos y sociedades que plantea, incorpora, de forma inherente a ella misma, un poderoso elemento de asombro. Este elemento de asombro ha hecho que la ciencia ficción sea, mayormente, encajonada como un medio puramente de entretenimiento, olvidando así, que a lo largo de su historia, la ciencia ficción se ha constituido como uno de los más poderosos vehículos para desarrollar la critica social y la reflexión profunda sobre el sentido y los alcances de la técnica.

La temas que rodean a la ciencia ficción son, al igual que el universo, vastos, cautivadores y, muchas veces, atemorizantes. Dentro de esa inmensidad de temas y mundos diversos, uno de los más explorados, es aquel que plantea una sociedad en donde el dominio a pasado del hombre a la máquina. Desde las máquinas divinas y esclavizantes de la ciudad de Metrópolis, pasando por el HAL homicida de 2001: Una odisea espacial y llegando hasta la mortal Skynet de Terminator, la preocupación del hombre por perder el control de la sociedad ha quedado marcada en la línea de tiempo de la ciencia ficción. Y Grey, como no podría ser de otra manera, es una obra que trae dichas preocupaciones a terreno del cómic.

Sinopsis

Grey nos sitúa en un futuro lejano y distópico, en donde el océano azul se ha convertido en un mero recuerdo de lo que antes fue un mundo que ahora se rinde ante un desierto interminable. Los pocos asentamientos humanos que sobreviven a la hostilidad de este nuevo mundo se encuentran numerados, y cada uno de ellos es controlado por súper ordenadores bautizados bajo el nombre de “Little Mamas”, los cuales a su vez se encuentran interconectados a un ordenador central… “Big Mama”.

Dentro de las sórdidas ciudades, los pocos individuos que las habitan viven vidas al límite, sin ningún privilegio ni beneficio, y cuyo único método para desligarse de su desdichada vida consiste en enlistarse en las tropas de la ciudad y tratar de ascender en el estricto e inflexible sistema de rangos creado por “Big Mama”. Bajo dicho sistema los soldados son catalogados en rangos que van de la F, como el más bajo, hasta llegar a la A, lo cual significa convertirse en ciudadano y obtener una vida con privilegios antes impensados. Pero la tarea no es sencilla, sólo un reducido 3% de los solados lo logra, y es que no estamos ante un sistema de rangos común. Para poder ascender es necesario obtener créditos, y para ello hay que matar, matar tantos enemigos como sea posible en cada misión.

Cada combatiente obtiene 50 créditos por regresar de una misión, y 30 extras por cada enemigo que haya asesinado. Una vez que un soldado alcanza 1,000 créditos este asciende de categoría, acercándose al sueño de la ciudadania. Pero, ¿realmente vale la pena luchar por dicho objetivo?

La máquina sobre el hombre

No hace falta ser un genio para saber que el pueblo nipón posee una impresionante predilección por la ciencia ficción, misma que fue detonada a mediados del siglo pasado, y específicamente a partir de la cruda posguerra que tuvieron que vivir. Por ello no es de sorprender que prácticamente desde el nacimiento del llamado “manga moderno”, la ciencia ficción  ha formado parte medular del cómic japonés. Metropolis (1949) y Astroboy (1952) ambas creaciones de Osamu Tezuka, así como Tetsujin-28 (1952) de Mitsuteru Yokoyama, serían los ejemplos más claros e inmediatos.

Para cuando dio inicio la década de los 80’s, la ciencia ficción ya había sido explorada y desarrollada lo suficiente a través de los remarcables aportes de autores como Shotaro Ishinomori, Go Nagai, Leiji Matsumoto, Moto Hagio y Keiko Takemiya, sólo por nombrar algunos, y se había convertido en un género pujante y en plena madurez. Y a lo largo de sus 10 años, encumbraría a dos autores, no sólo al olimpo de la ciencia ficción, sino del manga en general. Por supuesto, me refiero a Katsuhiro Otomo, que a lo largo del periodo maravillo a la industria con Akira (1982), y de igual forma a Shirow Masamune, quien, con Ghost in the Shell (1989), dio el cerrojazo final a la década y a una evolución en su carrera tras haber desarrollado Black Magic (1983) y Appleseed (1985). Además, recordemos que el género “Mecha” tuvo su máximo apogeo en la industria de la animación precisamente en este periodo de tiempo. Así, bajo tal coyuntura es que Yoshihisa Tagami concibe Grey.

Al igual que otros artistas que incursionaron en la ciencia ficción con interesantes propuestas durante los 80’s, Tagami tuvo a su disposición una biblioteca amplía y de calidad como soporte inmejorable para construir este trabajo. A grandes rasgos, Grey es una historia completamente de género, una obra que toma no sólo referencias directas del manga, sino también de la cinematografía más pujante. Así mismo, representa una apuesta más que interesante, pero a la vez arriesgada, por dar vida a una obra que intenta caminar el estrecho sendero entre el shônen más adulto y el seinen más ligero.

El mundo bajo el que gira este manga de mediados de los 80’s, claramente bebe de las fuentes de la ciencia ficción distópica y post-apocalíptica, a la vez que toma elementos directos de un clásico como Terra E…, de Keiko Takemiya. Además, como buen Sci-fi que nos proyecta bastante adelante en el futuro, la relación entre el argumento y el concepto visual es elemento primordial para adentrarnos y entender esta compleja proyección.

 asdsad

Grey adentrándose en el propósito de las máquinas.

Arriba, en la introducción, dimos la pista de que Grey es una obra que trae a territorio del cómic la latente preocupación del hombre por perder el control de la sociedad que ha forjado. Y en el sentido más profundo de la obra así lo es, sin embargo el planteamiento y desarrollo difícilmente nos acercan formalmente a dicho terreno temprano en el encuentro. En la primera mitad de la trama Tagami se centra en desarrollar la mecánica bajo la cual operan los pocos asentamientos humanos, realizando especial hincapié en la interacción entre los miembros de las tropas , a la par que va desgranando de primera mano el insano funcionamiento del sistema de rangos ideado por “Big Mama”. Durante este periodo el ritmo narrativo es ágil y brutal, los enfrentamientos inevitables entre los diferentes bandos acaparan casi por completo el sentido de la trama, pero la crueldad del combate también sirve para ir descubriendo como esta sociedad decadente a moldeado el frío y distante corazón del personaje central. Y dado que estamos ante uno de esos extraños trabajos en donde el personaje protagonista se encuentra a años luz en importancia sobre aquellos que los rodean, la lectura se convierte en una fiel proyección del interior del mismo: fría, distante y mecánica.

En la segunda mitad se abandona la narrativa centrada en los soldados, el ferviente deseo de ascender rangos y la cruel lucha entre individuos, para darle paso al tema de la dominación de la máquina sobre el hombre. A diferencia de lo que nos ofrece una obra como Terminator en el cine, Grey no construye su argumento sobre la tecnificación desmedida presentando una lucha encarecida y directa entre el hombre y la máquina, sino que su autor es, por así decirlo, un poco más elegante e infinitamente más estremecedor. La visión de Tagami de esa ominosa posibilidad es, pues, una en donde la máquina no necesita mancharse con la sangre de los individuos, sino que sólo se siente y observa como la raza humana se aniquila a ella misma victima de una especie de juego enfermo. Así pues, la promesa de la ciudadania y sus privilegios, no es más que un mero señuelo para motivar la masacre entre los pueblos. Y es precisamente la inclusión de esta visión muy diferente a lo que sería un shônen convencional sin mayores trasfondos, que la obra termina por colocarse en la senda de dos audiencias y cautivarlas por igual. Aunque claro, si nos vamos un poco más allá del seinen ligero, sería preciso recalcar que el autor peca demasiado al no desarrollar mucho más su propia creación y dejarla simplemente como la visión de una posibilidad más.

Si el argumento y desarrollo es bastante bueno e interesante, el concepto visual se vuela completamente la barda. El autor nos demuestra que no hace falta un dibujo súper estilizado o realista para potenciar una historia, sino que lo importante es como empleas los recursos que posees. Una de las primeras cosas que llega a la vista del lector es el hecho de que Tagami construye este mundo distópico y en clara decadencia con un marcado estilo retrofuturista, especialmente en lo bélico. La recurrente es esa: mezclar el armamento actual con el futuro. A lo largo de la historia vemos armas actuales tales como rifles de asalto, tanques, jeps y cazas al estilo F-15, que se entremezclan con armas surgidas de la ficción como trajes robóticos, armas láser, motos jet, drones de batalla y enormes fortalezas flotantes. Y el sentido retrofuturista que baña a la obra se cierra magistralmente con claras referencias al estilo de arquitectura propia de las civilizaciones precolombinas.

Lo referente al diseño de personajes, estos son de trazo extremadamente sencillo, sin importancia en los rasgos faciales o algún otro elemento distintivo. Los fondos son mucho más trabajados que los personajes, y amplían el sentido de decadencia que evidentemente se vive en dicho futuro, y mayormente se trata de construcciones actuales o de siglos pasados, dejando los ambientes futuristas para muy escasos lugares. Otro de los puntos muy frescos e interesantes de la idea visual, es este abandono del estilo más cargado a lo monocromático, y optar por darle prioridad a los altos contrastes dibujando dejando la utilización de tonos grises, y que da la sensación de siempre estar bajo los rayos de un sol inclemente.

Concluyendo… bueno,  que mejor que concluir con lo que Harlan Ellison, escritor americano de ficción especulativa, redacto para la edición Norteamericana de Grey:

GREY is a wonderful adventure story that uses ideas in the best possible fashion: as motivational impetus for a crackling good tale of survival and development of a fascinating character. And if Grey himself is less than loveable, it is  an important comment on how a society mad for war can debase and chill its citizens. GREY is also a powerful statement about the demeaning caste systems we create to keep other “in their place”.

Lo mejor:

  • El estilo retrofuturista en lo bélico y las construcciones le da un toque nostálgico y especial.
  • Es una manga que te hace reflexionar sobre los alcances de la tecnología.
  • Tiene buena sustancia y las referencias son claras.

Lo peor:

  • El autor se precipita demasiado hacia el final. Fácilmente se pudo extender la duración y llevarse con más calma el argumento.
  • Es un tanto exagerada la atención hacia el personaje central.
Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 117 seguidores