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Posts Tagged ‘Aventura’

Reseña [Manga]: Brave Dan

  Autor: Osamu Tezuka
  Revista: Shonen Sunday
  Lanzamiento: 1962
  Géneros: Aventura, acción
  Demografía: Shonen
  Tomos: 1

Llevamos un añito blogueando con todos ustedes, y estoy seguro que aún no lo he dicho, pero soy un fanático incondicional y apasionado de la obra de Osamu Tezuka, aquel mangaka imperecedero conocido por el apelativo de “Mangaka no Kami-sama”. Y entonces quizá se pregunten ¿por qué si soy tan aficionado de él, sólo he realizado una reseña sabiendo lo prolífico e influyente de su carrera? Bueno, ya sea que se lo pregunten o no, la respuesta es simple: este espacio tienen objetivos y lineamientos. No voy a ocultar que hay ciertos momentos en donde me gustaría echar por la ventana esos objetivos, y volcarme a hablar de las obras y autores que más me gustan; sin embargo al final recapacito seriamente para no abandonar la senda que propusimos desde un inicio, y que permite a este blog ser un espacio incluyente, plural y preocupado por mantener siempre una diversidad de contenido. Si no hiciera caso de ello, sin duda este sería un espacio monopolizado por un grupo muy selecto de autores y géneros temáticos y demográficos, lo cual no deseamos, ya que es primordial plasmar en lo posible lo vasto y denso que es el universo del manga.

Lo que si me había dado el tiempo para comentar en anteriores ocasiones, es que pese a tener esos objetivos claros, que espero siempre mantener para salud de este espacio, y en cuanto no abuse de ello, me daré un gusto y le dedicaré algunos párrafos a trabajos y autores que me gustan profundamente, y que estoy seguro también pueden llegar a gustarles a ustedes que nos visitan. Tal como la  que hoy nos compete, que si bien no es una de las obras mayores y determinantes del “dios del manga”, una vez que termine de leerla, apenas hace unos días, no pude sacarme de la cabeza la idea de hablar de esta obra de manera más tendida.

Sinopsis

La historia nos sitúa en un bosque de Hokkaido, en donde Gen, un padre de familia y miembro de la tribu Ainu, trabaja arduamente en la tala de árboles bajo las ordenes de un déspota jefe. Tras una acalorada discusión, Gen es insultado por su jefe y se lanza ferozmente sobre él, a lo cual su jefe responde amenazándolo con una arma de fuego. Gen se defiende hiriéndolo con su hacha, y posteriormente toma a su familia y escapan a lo profundo del bosque.

Para librarse de sus perseguidores provocan un incendio, lamentablemente este se sale de control, lo que ocasiona que un tren que circulaba cerca de ahí sufra un terrible accidente y permita escapar de su jaula a un feroz tigre. El tigre se dirige rápidamente hacia el bosque, pero súbitamente es aplastado por un árbol a causa del incendio;  el pequeño Kotan, hijo de Gen, al ver el suceso se compadece del pobre tigre y ruega a su padre para que lo salve; el padre accede y por hacerlo la familia es alcanzada por el grupo perseguidor quien deja el trabajo en sus perros de caza. En medio de la fiera batalla, Dan, el tigre que acaban de ayudar, les devuelve el favor y ayuda al padre de Kotan a acabar con los fieros perros. Habiendo pasado esta contingencia, Dan se encarga de llevar a la familia hasta la aldea Ainu, pensando que ahí todo estará tranquilo. Sin embargo, lo que ni Dan ni la familia sospecha, es que esto es apenas el principio.

Tezuka, los niños, la naturaleza, la vida… y la muerte

Como ya es bien sabido, Tezuka revoluciono el reducido mundo del manga con dos ideas: el uso de una narrativa visual de modo que se emularan los fotogramas de una película y dejará de ser tan estática, y la apuesta por historias de tirada larga para esa época. Y como algunos expertos en la materia ya lo han puntualizado, analizando la carrera de este emblemático mangaka es posible ser participes de la evolución progresiva que ha dado lugar al manga como hoy lo conocemos, aunque siempre dejando en claro que no a causa de que él haya dado a luz a todas las tendencias, sino porque desde que sentó las bases del manga moderno fue adoptando los nuevos estilos que sus compañeros de profesión fueron ideando, creando así una obra muy diversa tanto en la argumental como visual y narrativo. Por tales motivos, y como yo siempre he pregonado que el primer acercamiento de un lector con un manga siempre vendrá del lado de lo visual, cuando nos sumergimos en Brave Dan, y teniendo en mente las obras más tempranas del autor, no resulta complicado identificar una constante y notoria mejoría en la técnica y destreza visual: ya las viñetas no son paneles en vertical de cuatro o más, sino que se vuelven mucho más diversos, existe además un juego y mayor libertad con las viñetas, y estas se  tornan determinantes para el desarrollo y comunicación de la historia hacia el lector. También nos topamos con un mayor sentido del dinamismos, una narrativa visual con mayor profundidad, con más volumen, que termina en una lectura más gratificante; y es importante mencionar que especialmente en el diseño de los personajes se notan carencias, más que nada en el detalle y los rasgos. Pero bueno, esto ya vino a mejor con el paso de los años.

El peligro acecha en todo momento

El peligro acecha en todo momento

En vida Tezuka siempre pregonó un humanismo sincero, un profundo amor y respeto por la naturaleza y todos sus seres vivos, y de ello impregno toda su obra. Este poderoso y sincero mensaje es lo que logra que su obra, aún ha muchos años de su creación e incluso aquellas concebidas para el público infantil, sea totalmente leible y productiva para el público en general. Remitiéndome a sus trabajos creados antes de su incursión en temáticas de corte más adulto, Brave Dan es uno de los que más destaca gracias a que su discurso humano y naturalista nace de las raíces del apartado visual, y tratándose de un manga para público joven y por la época de lanzamiento —en donde la relación con esta audiencia era más natural y mejor tratada—, todos los mensajes corporales expresados por los personajes en las viñetas cobran un mayor peso específico. De aquí que no sorprende que los personajes tengan una transparencia superior para proyectar sentimientos, especialmente aquellos de empatía y dolor por la pérdida de los seres queridos.

En la lectura de Shônen no es muy raro encontrarnos con mangas de décadas más recientes que cuenten en su trasfondo con un mensaje semejante al de esta obra; sin embargo, en muchas ocasiones estos mensajes son fácilmente identificados y comprendidos por los lectores de mayor edad en esta demografía, y tristemente no así por los de menor edad. Es por este motivo que este manga me resulto tan agradable; me capturo por completo esta preocupación por dotar a la historia de un discurso transparente, que fuera accesible aún para los más pequeños en el rango de edad. No cabe duda de que en ese entonces se tenía una relación más directa con los pequeños lectores.

Para todo el peso de la historia y para comunicar el mensaje deseado, Tezuka selecciona con gran tino la pequeña figura del valiente Kotan. Digo atinado ya que en este tipo de obras, por el público que es la primera apuesta, se debe escoger un personaje central mediante el cual los lectores se puedan conectar y a través de esta conexión poder seguir más de cerca la narrativa y los sucesos. A diferencia de Shin Takarajima, y aunque ambas narran las aventuras de un pequeñín, Brave Dan no sólo buscar llevar a los pequeños lectores a vivir una magnífica aventura en la espalda de un amigable pero fiero tigre, sino que busca conectarnos con la naturaleza y también con el valor de la vida. La sincera y cercana relación de amistad entre un niño y un tigre, Kotan y Dan, simboliza la relación del hombre con la naturaleza, con ello el autor nos invita a reconsiderar la forma en que interactuamos con la madre naturaleza, y a su vez la figura del tigre, y el que Kotan pueda comunicarse con él, sirve para recordarnos que ella y todo lo que la compone también se encuentra viva.

Kotan y Dan se lanzan a la aventura

Kotan y Dan se lanzan a la aventura

Apreciar la naturaleza, verla como algo hermoso, respetarla, cuidarla y estar en comunión con ella, son elementos importantes que intenta inculcarnos este manga. Pero no todo se limita a la relación del ser con la naturaleza, y lo edificante que esto puede ser en fanáticos de pequeña edad. Sumando a ello, y como elemento más relevante y atractivo para la óptica de la evolución temática, está el hecho de que en diferentes ocasiones y formas, la obra busca acercar a los pequeños con la crudeza de la vida, y quizá por primera vez, con lo doloroso de la muerte. Por otro lado, y aunque el joven Kotan desde una edad muy temprana fue testigo de la crueldad y sadismo que puede albergar el ser humano como para arrebatarles la vida a sus congéneres, en todo momento el se niega a matar a aquellos que lo persiguen incesantemente, mostrando un profundo amor y respeto por la vida y el derecho a vivir.

A lo largo de las más de 200 páginas el autor construye una amistad como pocos artistas pueden; con una gran muestra de tacto, delicadeza y sinceridad; la relación entre Kotan y Dan se vuelve en una de las amistades más entrañables que me haya toda leer. Ambos personajes poseen una fuerza muy particular, quizá sea la comprensión entre ellos, o posiblemente el respeto y sinceridad que mutuamente se profesan, o tal vez otra cosa que no se puede ver a simple vista… Lo que si sé, es que no resulta complicado encariñarse profundamente con ambos de una manera tan orgánica y natural que al llegar a las últimas páginas, es inevitable no bajar el vertiginoso ritmo de lectura, y leer lento y pausado ese último golpe narrativo que poco a poco va dejando un vacío profundo y sumamente amargo. Este giro argumental, que inequívocamente genera un impacto —para muchos positivo por el atrevimiento de transgredir esquemas autoimpuestos, y para otros doloroso y muy sentido— es la pieza clave que hace de este manga, uno de los más interesantes de la etapa temprana del “dios del manga”.

Como en otros trabajos de Tezuka y de la demografía, la historia transcurre en una clara rivalidad entre el bien y el mal. Tenemos a los clásicos personajes malvados que dirigen ejércitos de fieles seguidores dispuestos a realizar cualquier cosa para cumplir sus ambiciones; Kotan y Dan siguen la senda clásica de volverse más hábil, adquirir experiencia, valentía y coraje para ponerle un alto a los malvados planes. Y como reflejo de la sociedad —lo que tanto le gusta a este autor—, también nos encontramos con personajes que tratan de mantenerse al margen de la situación, y evitan incluso ayudar a quien lo necesita para evitar una posible implicación o involucrarse. Pero también tenemos algunos de mayor complejidad, y que demuestran que nunca es tarde para arrepentirse y enderezar el camino para redirigirlo en un sentido provechoso para los demás.

Un manga que rompe barreras temporales, culturales y demográficas. Un clásico cómic japonés con una historia tan típica y entretenida, como diferente y arriesgada. Sin duda una obra en la que vale la pena invertir unos momentos de nuestro tiempo para deleitaremos los sentidos con su ágil y emocionante narrativa visual; para disfrutar de una lectura con sentido, comprometida e incluyente para con el público infantil. Pero sobre todo, un manga para ahuyentar fantasmas y borrar estigmas sobre la calidad del cómic que se realizaba en aquellas épocas.

Lo mejor:

  • La mezcla entre la transparencia y complejidad de su trasfondo, que no deja indiferente a todo aquel que se deslinda de prejuicios para leer este interesante trabajo.
  • La duración del manga es la justa, y basta una sentada para leerlo y disfrutarlo al máximo.
  • Es un excelente acercamiento no sólo a la carrera del hombre a quién debemos el manga actual, sino también a la historia y evolución del manga.

Lo peor:

  • Tengo sentimientos encontrados sobre este punto. Porque como lector que aprecia todos los pequeños aspectos que han ido permeando este arte, el amargo y crudo final me resulta un experimento, si bien arriesgado y ha saber si acertado, necesario para la salud del manga en general. Pero por otro lado, y como alguien que se encariñó con los personajes (cosa que difícilmente sucede), la magnitud y la forma de como llega a un final esta sincera y noble amistad, terminó por dejarme una mezcla de sensaciones bastante extraña. Mezcla que me hace pensar la decisión de desenlace.
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Reseña [Manga]: The Legend of Zelda: A Link to the Past (1992)

2012/07/29 2 comentarios

  Autor: Shotaro Ishinomori
  Revista: Nintendo Power
  Lanzamiento: 1992
  Géneros: Aventura, fantasía
  Demografía: Shonen
  Tomos: 1

El pasado 21 de febrero se cumplieron 26 años desde aquel lejano 1986 cuando The Legend of Zelda, titulo surgido de las experiencias juveniles del afamado y prodigioso Shigeru Miyamoto, sacudió la industria de los juegos de video con su revolucionario enfoque. Y tras estas 2 décadas y media de una tremenda cosecha de títulos exitosos, que van desde la remota consola NES, hasta la modernidad de la Wii o la fabulosa portátil N3DS, The Legend of Zelda se ha consolidado como una de las franquicias más icónicas e influyentes de la historia.

A través de un estilo de juego que apelaba a una profunda interacción entre jugador, personaje y entorno presentado, la entrega primigenia de The Legend of Zelda formuló todo un nuevo paradigma en la forma de hacer videojuegos, dejando una marca indeleble que simboliza un antes y después en la industria.

Todos aquellos que han tenido la oportunidad de jugar en algún momento de su vida, alguno de los muchos títulos que componen la saga de The Legend of Zelda, seguramente estarán de acuerdo cuando digo que un título de esta mítica franquicia, ofrece una de las más fascinantes experiencias en el mundo de los videojuegos. Poder encarnar a un entrañable personaje, recorrer hasta el cansancio y dejarnos atrapar por sus coloridos y mágicos escenarios; dar rienda suelta a nuestro espíritu aventurero y heroico a través de las mazmorras multinivel, mientras se nos da la libertad de elegir el armamento que más nos satisfaga; y sin olvidar el gran gancho que significa el tener una historia fantástica de cierta profundidad, que a través de una narrativa que obedece a nuestro más personal sentir da colofón a una perfecta convergencia entre lo visual, lo técnico y lo intimo.

Aunque en efecto, la primera entrega para N64 (Ocarina of Time) es una de las creaciones más redondas y definitivas que se ha gestado dentro de la industria,  apelando a mi más profundo e intimo sentir, la entrega para mi adorada consola SNES, A Link to the Past, es el título que más me gusta y que aún al día de hoy sigue siendo una historia que me gusta recorrer en ciertos momentos de cada año. De tal manera que al entrar al mundo del cómic japonés, y toparme con la existencia de mangas basados en esta fastuosa creación de Nintendo (que era de esperase con la estrecha relación entre ambas industrias), no pude sino alegrarme enormemente y rendirme ante su lectura (sería un improperio no hacerlo).

Por último, comentar que existen una cantidad nutrida de mangas basados en algunos de los títulos que componen el amplio repertorio de la franquicia, y especialmente de A Link to the Past, ya que cuenta con 3 mangas diferentes. Y dado mi aprecio por este título en particular, en esta entrada hablaremos de uno de esos 3 mangas, específicamente del que fue creado inmediatamente se lanzó el juego para la SNES.

Sinopsis

La historia comienza cuando un malvado hechicero llamado Agahnim, mata al rey de Hyrule, encierra a las descendientes de los sabios y se apodera del reino por motivos desconocidos. Nuestro héroe, Link, recibe telepáticamente una llamada de auxilio proveniente de la princesa Zelda, despertándolo. Su tío y Link son los últimos descendientes de una familia que se encarga de proteger a la familia real. Al llegar Link al castillo encuentra a su tío gravemente herido, antes de que éste pierda el conocimiento le da una espada y un escudo a Link. Link logra escapar con ella y se le encomienda la labor de pasar la prueba de las tres diosas: Din, Nayru y Farore.Link esconde a Zelda en un santuario cerca del cementerio, pero al terminar su aventura y volver por ella se da cuenta de que Ganon se la ha llevado junto a las otras 6 descendientes de los sabios. Las 7 doncellas ahora se encuentran encerradas en cristales repartidos por el reino oscuro de Ganon, el que Link se aventura a explorar con la ayuda de un espejo y la Espada Maestra.

La leyenda en viñetas

Apelando a que dentro del manga existen trabajos que levantan más expectación que otros por entrañar diversas situaciones, es que he decidido, para esta primera incursión en los mangas de esta franquicia, reseñar el que cuenta con la autoría de Shotaro Ishinomori. Y es que no podemos negar que antes de leer cualquiera de los tres mangas sobre A Link to the Past, y a simple vista, el sólo hecho de que uno de esos haya sido creado por el llamado “rey del manga” sin duda le brinda una significación muy especial a la adaptación, ya que no es sólo uno de los últimos trabajos que realizó este mítico mangaka, sino que además es de los pocos trabajos a los que podemos tener acceso.

Como era de esperarse cuando se trata de uno de los grandes maestros del manga, al señor Ishinomori se le brinda total libertad creativa, y lamentablemente este respeto por su jerarquía termina jugando en contra ya que mina desde el planteamiento lo que pudo haber sido una fabulosa adaptación. Lo que quiero decir es que este manga no respeta el argumento natural del videojuego. Seguramente tras develar este importante elemento me voy a ganar la enemistad de muchos de ustedes por haber tenido 3 opciones y escoger aquella que rompe con la línea original de sucesos.

Entonces, lo primero que se debe tener en cuenta antes de acercarse a este manga, es precisamente olvidarse en la medida de lo posible de los fantasmas de estar ante una narración muy diferente a la ya conocida. Estoy seguro que si se dejan atrás posibles prejuicios se puede disfrutar en totalidad este tributo, que si algo de especial tiene es plasmar esa recurrente de los títulos de la saga en donde se mezcla de manera sublime un hermoso apartado visual con un despliegue técnico muy trabajado.

Nuestro entrañable héroe (Link) hace un particular arribo al palacio del este

Como sucede en la lectura de cualquier manga, el aspecto visual es el primer verdadero contacto que el lector tiene con la obra. Esto lo entiende muy bien el autor y lo primero que nos regala en esta incursión de A Link to the Past en la viñetas, es la amena sorpresa de ser un manga completamente a color. Desde muy temprano, Ishinomori, marca la tónica visual que a lo largo del manga se empleará para deleitar en todo momento nuestra pupila mediante una avalancha de colores. Y si de por si la sola idea de usar colores lo vuelve un manga diferente, la forma en que son empleados para recrear los vividos y contrastantes ambientes por los que se resuelve la historia, es verdaderamente de elogiar;  especialmente me han gustado las sombras y los destellos surgidos de los poderes mágicos.

Pero de poco serviría la extensa paleta de colores a no ser por el particular pero detallista trazo que se acentúa muy acertadamente en la reproducción de los ambientes y en los malvados enemigos que tantas veces enfrentamos. Otra particularidad que entraña la ilustración, es el diseño de personajes. Estamos acostumbrados a ver personajes de grandes y delineados ojos, con rostros angulosos enfatizando las facciones (especialmente las dramáticas), y de cuerpos muy definidos; no obstante este manga se escapa completamente de esos falsos cánones para mostrarnos un diseño más sencillo, ciertamente redondeado, que creo yo, fue formulado para hacerlo mucho más universal. A muchos podrá gustar, a otros no, pero en lo personal creo que el espectáculo visual es lo más interesante que ofrece este cómic.

Entrar a hablar de la historia y su narrativa, es entrar en terreno escabroso. Ya hemos especificado que la historia no sigue el sendero natural del juego, y sabiendo esto ¿ofrece verdaderamente algo interesante el argumento como para darse el tiempo de leerlo? Decir que si ofrece argumentalmente algo de bastante calidad sería un tanto engañoso; los elementos sorpresa, o más bien que difieren de la historia original, no están del todo mal, y mantiene la expectación en niveles aceptables. Y aunque sustentada en estos elementos la narrativa se presenta bastante interesante, con un empleo de las viñetas más allá de lo básico y genérico, la corta duración de la obra hace que el ritmo de la historia sea tremendamente frenético, lo cual no puede sino llevarnos a saltos cronológicos bastante importantes, que a mi parecer, y más que la divergencia con la historia natural, es lo que le resta brillo al manga. Estoy más que seguro que no soy el único que hubiera deseado un tiempo de lectura mucho mayor, en el cual se explorara casi en su totalidad los distintos pasajes que ofrece el videojuego, y nos dejara evocar aquellos momentos de la más noble afición.

En suma: no es un manga apto para acérrimos puristas sin ganas de permitir algún desvió en la historia, y aún para aquellos que se permitan leer el manga haciendo a un lado los contras, seguramente les dejará un sabor un tanto agridulce. No obstante, visualmente es una experiencia totalmente redonda y disfrutable.

Lo mejor:

  • La forma en que Ishinomori crea y emplea todo el conjunto visual para darle realce a los diferentes pasajes de la historia.
  • Poder disfrutar del trabajo del “rey del manga”.

Lo peor:

  • Ofrece una lectura tremendamente ágil, pero esto aunado a lo corto de la obra, lo único que hace acrecentar el hueco de satisfacción.
  • La línea argumental que sigue.

Reseña [Manga]: Shin Takarajima

  Autor: Osamu Tezuka
  Editorial: Ikuei Publishing
  Lanzamiento: 1947
  Géneros: Aventura
  Demografía: Kodomo
  Tomos: 1

Decir que mensualmente se publican alrededor de 900 Tankōbon (colección de capítulos, de unas 170-240 páginas, de una sola serie) diferentes, y que el 40% de la publicación editorial japonesa corresponde al manga, nos da una idea rápida y concisa de la inmensidad que representa la industria del cómic nipón en la actualidad. Pero muy posiblemente estos números no serían tan imponentes sin una figura como Osamu Tezuka; sin embargo, la mayor influencia del llamado “dios del manga” se encuentra en la forma que sus primeros trabajos impactaron a muchos jóvenes lectores que a la postre se convertirían en toda una generación que aportarían poco a poco las bases para la consolidación de esta arte secuencial. Pero sí ante de Tezuka ya existían mangakas, ¿cuál fue el aporte que él realizó para revolucionar la modesta industria del manga en la década de los 40’s?

Un poco de historia

Hasta antes del boom de Osamu Tezuka, el arte del manga se limitaba bastante a crear historias cortas de corte infantil compuestas por 3 a 6 viñetas por página, y con bastantes planos largos y alejados en los cuales la acción brincaba muchas veces de manera abrupta entre las viñetas. Tras la dolorosa derrota de Japón en la Segunda Guerra Mundial, el manga emergió como uno de los principales medios de entretenimiento para despejar un poco las heridas del pueblo en la cruda posguerra. Durante estas fechas los libros y revistas eran poco asequibles para la población teniendo en cuenta la situación económica de Japón tras la Segunda Guerra Mundial. De tal manera que el manga hasta esas fechas tenía un éxito bastante reducido, por tanto crear historia largas era un viaje que pocos tomaban. Pero este terreno adverso no fue impedimento para que Osamu Tezuka, un joven que estudiaba para ser médico, se atreviera a romper con esta recurrente.

En 1946, y con sólo 17 años, un joven Tezuka publicó su primer manga como profesional, Maachan no Nikkichō (El diario de Ma-chan), para un año después romper la industria del manga con su segundo trabajo. Durante esas fechas Tezuka frecuentaba un club de mangakas en Osaka, y fue ahí donde conoció a Shinichi Sakai, un veterano mangaka, quien le propuso la nada desdeñable tarea de ilustrar un guión que le había encargado la editorial Ikuei Publishing. Lanzado en 1947, el nombre de este manga —y segundo de la carrera del gran maestro— fue Shin Takarajima (La nueva isla del tesoro); compuesto por aproximadamente 200 páginas (algo inusitado para la época), el manga se convirtió en un rotundo éxito al vender 400,000 copias,  iniciando la consolidación de las historias extensas, al mismo tiempo y  gracias a la implementación de técnicas cinematográficas en las viñetas, formulo un nuevo paradigma a la hora de concebir manga.

Sinopsis

La historia da inicio con una frenética conducción por parte de Pete, un joven que intenta llegar al muelle lo antes posible; debido a su veloz modo de conducir, Pete, por poco, se lleva entre las ruedas a un pequeño cachorro, pero tras un súbito frenar, el joven recoge al cachorro y lo lleva consigo rumbo al muelle. Debido a este infortunado suceso el barco al que Pete desea abordar acaba de partir, por lo cual,  el impetuoso joven y su reciente amigo toman una lancha para alcanzar al barco en medio del mar. Tras darle alcance se revela el desmedido interés por abordar el barco: “Pete tiene consigo el mapa de una Isla del Tesoro”. De esta manera es como da comienzo su trepidante aventura en la búsqueda del ansiado tesoro, que también es anhelado por un grupo de piratas que intentarán arrebatarles el mapa.

El nacimiento de la leyenda

Si hablar de mangas de hace unas tres o cuatro décadas implica, ya de por si, que la mayoría de las veces tengamos que remitirnos muy estrictamente al ambiente que se vivía durante la época de publicación, cuanto más si estamos por hablar de una autentica reliquia con 65 años a sus espaldas. Y aunque tras  leer Shin Takarajima resulta interesante contrastarla con respecto a trabajos bastante más actuales para comprender la evolución de la industria, también es muy cierto que si no somos estrictos y olvidamos el contexto en que surgió la obra, podemos terminar demeritando el contenido que acabamos de leer.

Cuando hoy en día estamos muy acostumbrados a disfrutar de mangas con dibujos muy complejos y detallados, es necesario no traer esto a la mesa y leer La nueva isla del tesoro con los ojos de un pequeñín para poder maravillarnos con la narración de esta aventura, pero sin olvidar por completo el contexto para también apreciar la inventiva y originalidad con que Tezuka marcó el futuro camino del manga. Y vista con estos ojos, la segunda obra profesional del “dios del manga” resulta una lectura divertida, agradable, de un ritmo trepidante que mantiene la atención en todo momento, pero lo más destacable es que resulta ser una historia anhelante de la cual cualquier infante desearía participar, motivo más que suficiente para captar por completo la fresca mentalidad de los más pequeños.

Pete, El Capitán, y el pequeño cachorro, corren peligro tras quedar a la deriva

Con la utilización de las viñetas a modo de cinta cinematográfica, Osamu Tezuka no sólo demuestra su gran genio y le da una nuevo sentido a la narrativa gráfica volviéndola mucho más divertida, dinámica y dotándola de una agilidad insospechada para su lectura, sino que mediante su implementación —que encamina muchísimo el sentido de lectura— busca no liar el seguimiento visual del lector, y con los acercamientos y alejamientos secuenciales busca asemejarse en la medida de lo posible a la sensación de estar disfrutando de una tranquila cinta. Por su parte el trazo evidencia la gran influencia de Walt Disney en el joven mangaka. Los personajes son muy sencillos, con rostros y físicos muy redondos, y con los ya comunes ojos grandes y expresivos; pero por encima de este estilo visual que parece no diferenciarlo de lo hasta esas fechas realizado, se encuentra la ambientación, que cuando se utiliza verdaderamente (ya que en muchas páginas es muy limitada) aporta un realce más que significativo. Aunque quizá hoy en día lo que más notaríamos del dibujo sería la forma en que Tezuka dibuja a los caníbales y enfatiza grandemente el color de su piel. De hecho no es raro oír replicas por parte de un sector de fanáticos, diciendo que Tezuka era un racista, lo cual después de conocer su carrera completa —en donde por encima de todo se dignifica a la vida— despeja cualquier tipo de duda (para muestra podemos remitirnos a leer su manga Bajo el Aire, y más específicamente la historia titulada “El hombre que busca a Joe”); no obstante tampoco podemos negar que la forma en que se plasma el color de piel en esta obra específica si resulta un tanto excesivo, pero que quizá obedece a la percepción que imperaba en esa época.

Ateniéndonos al contexto y como ya hemos hemos dicho, Shin Takarajima busca principalmente que los pequeñines se diviertan y compenetren con las vivencias de Pete, el joven protagonista, en este vibrante y mágico viaje. Pero esto es hablando de la versión original, la cual después de haber sido terminada por Tezuka con 250 páginas, fue reducida a sólo 200, y perdido algunos diálogos por orden de Sakai ya que los consideraba demasiado elevados para el público infantil. De igual manera el final tal como Tezuka lo había concebido fue cambiado, dejando un final en el cual, Pete y El Capitán, regresaban a casa después de haber vivido la asombrosa aventura. Este final evidentemente se apega más a lo que se podía realizar en aquellos entonces,  sin embargo la edición que podemos disfrutar hoy en día en lengua española, no es sino un “remake” en el cual Tezuka revindica un tanto el final apegandolo a la idea original, que como podemos constatar después de leerlo apuesta por una carga totalmente onírica. Dicho esto, resulta ciertamente discutible cómo hubiera sido la acogida del manga si se hubiera conservado la idea original que apostaba no sólo por deslumbrar a los pequeños lectores con la interesante empresa de buscar el anhelado tesoro, sino que además apelaba a una narrativa un tanto más compleja y ambigua, que innegablemente buscaba que los niños echaran a volar su imaginación y construyeran, al igual que el joven Pete, sus propias aventuras mágicas. Pero ahora esto es meramente anecdótico.

En definitiva estamos, muy probablemente, ante el manga capital más importante de la historia. Una obra revolucionaria en todos los aspectos, que quizá hoy en día veamos como arcaica y de técnicas muy evidentes, pero que para la época significo un tremendo paso hacia una narrativa visual mucho más compleja y atractiva.

Lo mejor:

  • No es sólo disfrutar de un manga clásico, clásico; es asistir a uno de los momentos clave del manga en general y de la carrera de la figura más significativa en la historia del manga.
  • Es una lectura ágil, trepidante, que no da respiro, y que aprovecha muy bien el dinamismo de las viñetas a modo de tira cinematográfica.
  • Tiene ciertos momentos cómicos bastante interesantillos aún para la época y la audiencia para la que fue planeado.

Lo peor:

  • Que Tezuka no utilizara en más páginas los fondos que tan bien le quedaron en reiteradas viñetas.

Reseña [Manga]: Japan

Ficha Técnica:

Autor: Buronson (Historia) y Kentarou Miura (Dibujo)

Revista: N/A

Editorial: Hakusensha

Fecha de publicación: 1992

Géneros:  Acción, aventrua

Demografía: Seinen

Tomos: 1

Capítulos: 9

 
 

 

Sinopsis: Yuka Katsuragi, una hermosa periodista televisiva, es el objeto del deseo de un yakuza, Katsuji Yashima, que se enamora de ella y viaja con su hermano a España para encontrarla, sólo para ser rechazado allí por Yuka. Se produce un terrible terremoto, y Katsuji, su hermano, y Yuka, junto con cuatro estudiantes de instituto que se encontraban en España en un viaje de estudios, caen en las profundidades del abismo provocado por el terremoto. Mientras están atrapados bajo de la superficie, encuentran a una vieja misteriosa que les revela unas profecías que hablan de que la rica nación japonesa encontrará el mismo final fatídico que la otrora próspera ciudad de Cartago. Katsuji y los otros insultan a la vieja, que entonces les manda a ver el mundo del futuro con sus propios ojos, un futuro de desolación y muerte..

Comentario personal: Tanto Buronson, como Kentarou Miura, son 2 mangakas más que consagrados dentro de la industria; el primero gracias a sus bien elaborados guiones  —que siempre han sido dibujados por otro artista—; el segundo, primordialmente por ese estilo de dibujo de altísima calidad, con gran madurez y hartos detalles estilísticos.  Aún así, la combinación Miura-Buronson, que ha dado 2 obras de manga (véase que Oh-Roh y Oh-Roh Den los estoy tomando como una sola obra) me parece hasta cierto punto nociva para la imaginación de Buronson, digo esto, porque es evidente que unos de los peores trabajos de él, se han creado bajo esta dupla.

De manera general, Japan, posee un argumento que innegablemente tiene ciertos, pero importantes parecidos con Oh-Roh: viajes en el tiempo y  personajes masculinos profundamente enamorados, razón que da para pensar en un reciclaje ha falta de ideas frescas. Pero bueno, dejando estas suposiciones, lo primero que notamos —sin contar el espectacular dibujo de Miura— es una leve critica al capitalismo, en ojos de unos apáticos y enajenados personajes secundarios; sin embargo, y si bien el tema de la industrialización desmedida es un pilar detonante del guión, el manga se encamina más hacía una muestra de un profundo nacionalismo nipon, en el que irónicamente Japón y su modelo económico voraz, que lo ha colocado como la más grande potencia económica, es la victima de toda la historia; aún cuando es más que obvio que este tipo de sistemas encaminados al “imperialismo” están ligados a una sobrexplotación de las personas y la naturaleza.

Por otra parte, hay que reconocer que el ambiente post-apocalíptico se le da muy bien a Buronson, y personalmente me pareció interesante como pese a estar en un futuro alternativo, la forma de pensar y actuar de los habitantes se inclinan hacia actitudes medievales y barbáricas, planteando la eterna interrogante sobre ¿cuál es la verdadera naturaleza del hombre?

En lo que respecta al elenco, este es totalmente pobre, y el personaje principal absorbe soberanamente la atención con su desbordante valentía y heroísmo. Además la actitud de algunos personajes es ciertamente irritante.

La aportación de Miura es fácilmente reconocible, la madurez y el brutal detalle que lo ha hecho famoso está totalmente presente, así como también lo están su obsesión por los desnudos y el derroche de testosterona. Resaltar el dinamismo y secuencia que poseen las viñetas, ya que no es de extrañar que algunas ocasiones nos topemos con mangas en donde se obvian ciertos sucesos a fin de reducir la cantidad final de viñetas; en este caso esto no sucede y se agradece bastante.

Japan es un manga con una historia pobremente pensada, muy forzada y un tanto absurda, en donde los personajes pasan sin pena ni gloria, y que dejará sumamente inconforme tanto a los fanáticos de uno u otro mangaka.

Lo mejor:

  • La aportación del soberbio dibujo de Miura

Lo peor:

  • La extrema victimización del pueblo nipon me parece absurda
  • Tiene un planteamiento muy, pero muy, similar a “Rey Lobo (Oh-Roh)”
  • A Buronson le afecta trabajar con Miura

Reseña [Anime]: Soul Eater

2012/01/27 3 comentarios

Ficha Técnica:

Director: Igarashi Takuyami

Estudio: Bones

Fecha de transmisión: 2008 – 2009

Géneros: Acción, aventura, sobrenatural, comedia

Demografía: Shonen

Tipo: Serie

Episodios: 51

 
 

 

 

Sinopsis: En el Mundo de los Muertos, los altos cargos portan armas llamadas “Guadañas Mortales”. Éstas se consiguen cuando el alma de una Guadaña (creada por un Técnico especialista) consigue comerse 99 almas humano-demonio y 1 alma de bruja. Pero la vida no siempre es fácil, ni para Técnicos ni para Guadañas, y puede costar trabajo llegar a ser una “Guadaña Mortal”. Soul y Maka son los protagonistas de este anime (Soul el arma y Maka el técnico) junto con Black Star y su arma Tsubaki, y Death the Kid con las hermanas Thompson como armas (pistolas).

Comentario personal: El ámbito visual que arropa a un anime, para mi, nunca será un aspecto que levante una mala historia, o unos personajes absurdos; sin embargo, hay que reconocer que en ocasiones esta hace mucho más llevadero un argumento sumamente pobre. Soul Eater es un anime sumamente visual, se enfatiza mucho el trazo caricaturesco de los personajes, y esa estética muy peculiar de los escenarios, que se proyecta gracias a la soberbia mezcla de una amplísima gama de tonos fuertes y chillones seleccionados para deleitar por completo la pupila; y aunque la animación típica sea así de buena, los efectos especial que edulcoran las batallas son por muchos lo más gratificante del apartado visual. Pese a esto, no voy a esconder mi descontento a ese absurda —a mi parecer— costumbre de dibujar personajes omitiendo casi por completo la nariz.

Ésta inteligencia con que se creó el ambiente de este peculiar universo, se ve cortada de raíz cuando echamos un vistazo a la forma en que se va desarrollando la historia y sus personajes. La historia es exageradamente lineal y está muy mal contada, y esto no podemos achacárselo del todo a a lo prematuro de está adaptación (recordar que el manga es mensual y por lo tanto avanza muy lento), ya que aún sobre la línea argumental que se plasma del manga,  los típicos clichés están omnipresentes, haciendo al anime bastante infumable.

Todas las posibilidades que da este universo creado para Soul Eater, son pobremente exploradas, y las batallas sin sentido poco a poco se apoderan del centro narrativo, sacando a relucir las carencias de Ookubo —autor del manga— para fusionar las diferentes temáticas que se logran vislumbrar en esta obra. Y el golpe de gracia viene de parte de sus estereotipados, sosos y superficiales personajes, con muy poca personalidad, y esa poca sólo viene del aspecto cómico —personalmente rebuscado—. Los ideales con que se concibe al reparto están ya muy gastados en esta demografía, y quizá por ahí hubiera sido un punto para doblegar esa triste narrativa.

Una serie que más allá de su singular estilo de animación, no tiene mucho que rescatar. La verdad, una obra que cualquiera que busque una historia  de medianamente buena hacia adelante encontrara bastante aburrida e infumable, aún para aquellos que gustan de la acción trepidante con buenos tintes de comedia.

Lo mejor:

  • La variedad de colores y el peculiar estilo de animación, son todo un deleite visual

Lo peor:

  • La manía de hacer personajes sin nariz
  • Abundan los clichés
  • La historia tiende a caer, aún más, desde el punto en donde se separa el anime del manga. Ah, y el final inventado es terrorífico

Reseña [Anime]: D.Gray-man

Ficha Técnica:

Director: Nabeshima Osamu

Estudio: Dentsu

Fecha de transmisión: 2006 – 2008

Géneros: Acción, aventura, sobrenatural

Demografía: Shonen

Tipo: Serie

Episodios: 103

 

 

 

Sinopsis: La historia se centra en el joven Allen Walker, un exorcista, durante un imaginario siglo XIX en Europa. Allen se convierte en miembro de la Orden Negra, una organización religiosa integrada por exorcistas de todo el mundo, la cual está vinculada al Vaticano. La misión de dicha organización es detener al Conde del Milenio, una malvada entidad demoníaca que pretende limpiar el mundo destruyendo a la humanidad, haciendo uso de sus armas llamadas Akuma. Los exorcistas son personas compatibles con la Inocencia, una sustancia divina creada en el pasado.

Se dice que hay 109 trozos de Inocencia esparcidos por todo el mundo, una vez que la Inocencia encuentra a su persona compatible, evoluciona en un arma anti-Akuma. Esto se convierte en una carrera entre la Orden Negra y el Conde del milenio y sus aliados por conseguir la Inocencia.

Comentario personal: D.Gray-man es una obra que parte de una idea general de manos de Katsura Hoshino —autora del manga— que me parece ciertamente interesante, y que da para pensar que se está ante un Shonen de un tono un poco más maduro y enraizado en la exploración de temáticas hasta cierto grado oscuras y esotéricas; sin embargo, la serie sólo tiene eso aires de innovación en la idea inicial, ya que no se requiere de mucho tiempo para descubrir que la narrativa es sumamente convencional: enemigos cada vez más poderosos, protagonistas con cada vez nuevos poderes, y batallas interminables que no hacen más que sacar a relucir lo pretencioso de la obra.

La serie avanza por varios mini arcos que pasan sin conectar mucho, y que estrictamente solo sirven para 2 cosas: ir mostrando el interminable elenco que compone esta obra, e ir alargando lo realmente importante de la historia bajo esa espiral maligna de batallas sin fin en la que caen muchos de los Shonen de acción. Por otra parte los personajes no mitigan estas carencias, debido a que se abusa de los dilemas existenciales de Allen Walker, y su nivel de protagonismo en la historia, lo que hace que el eje central caiga en un letargo total.

Respecto a la animación no hay mucho que decir: mejora a medida que van avanzando los episodios, pero aún así no deja de ser promedio; aunque hay que reconocer que el ambiente Victoriano de tonos góticos está bastante bien logrado y realza los tonos chillones que por lo regular inundan las hartas batallas. Sin duda el apartado técnico es lo mejor que hay en esta obra, el soundtrack por su parte está muy bien seleccionado, con openings y endings muy interesantes y melodías instrumentales tristes y dramáticas para acompañar la bien lograda ambientación.

Tengo que recalcar que el anime terminó con 103 episodios, pese a que el manga de Hoshino aún se encuentra en publicación, y se desconoce si habrá una nueva temporada del anime para continuar los sucesos del manga.

Hablando del manga, hay que mencionar que en este se hace más evidente como la historia se le ha ido de las manos a la autora, y no sólo eso, sino que el dibujo pasa por muchos altos y bajos que junto con lo caótica de las viñetas de acción no hacen más que entorpecer la narrativa.

D.Gray-man es una obra pobremente interesante, que se ve superada por las batallas sin fin y el recelo con que Hoshino guarda los puntos importantes de la historia. En conclusión, un manga y anime que sólo recomiendo para los seguidores acérrimos de la demografía y para los que disfrutan de las obras de tintes góticos con antagonistas “super guay”.

Lo mejor:

  • Todo el apartado técnico: el soundtrack está que ni mandado a hacer para complementar la ambientación sombría. No voy a negar que ha sido una de las series de anime en las que no me he saltado nunca el tema de entrada

Lo peor:

  • La obra cae en los convencionalismos de la mayoría de las serie de acción
  • Existen arcos argumentales totalmente prescindibles
  • El personaje de Allen Walker. Lo victimizan demasiado y esto llega a cansar bastante

Reseña [Anime]: Casshern Sins

Ficha Técnica:

Director: Yamauchi Shigeyasu

Estudio: Madhouse

Fecha de transmisión: 2008 – 2009

Géneros: Sci-fi, acción, aventura

Demografía: Shonen

Tipo: Serie

Episodios: 24

 
 

 

 

Sinopsis: En el futuro la humanidad entra en guerra con un ejercito de robots comandados por un tirano dirigente llamado Black King Boss. En medio del caos aparece la ultima esperanza de la humanidad en el cuerpo de una joven llamada Luna. Temiendo lo peor, Black King Boss envía a 3 de sus mas poderosos robots para enfrentarse a Luna : Casshern, Dio y Reda. Casshern el mas poderoso de los 3,mata a Luna y sin saberlo desata el apocalipsis en la tierra. Cientos de años después Casshern reaparece después de haber matado a Luna sin recuerdos de quien fue alguna vez y ahora lucha a favor de la raza humana buscando recordar quien era anteriormente.

Comentario personal: Tras haberme recetado “Casshern: Robot Hunter”, me quedo un hueco de inconformidad bastante grande, y esto acentuó mis dudas sobre el contenido que podía ofrecer esta obra. Al final movido por el hecho de ser una serie a modo de reinicio de franquicia, y guiada por la presencia del “mítico” Yamauchi —”mítico” para los que crecimos con “Saint Seiya”— decidí darle la oportunidad con la esperanza de llenar mis expectativas.

La serie en sí, podemos considerarla un conjunto de metáforas sobre 2 temas muy ligados y que inquietan al ser humano: la inmortalidad y, su posible suplantación ante entidades artificiales. Ambos temas se abordan con un tono totalmente melancólico y bastante sombrío, siendo acompañados de gran manera por ciertos elementos simbólicos, un ejemplo de ello es el personaje de “Ringo”, que funciona como eje para mostrarnos el deterioro de la inocencia en un mundo fatalista, pero que a la vez simboliza ese rayito de esperanza que siempre suele aflorar. Sin duda elementos que enriquecen el sentido de la obra pero solo eso.

Entiendo que Yamauchi buscaba llevarnos una obra de carácter reflexivo, pero siento que se pierde en el camino y es sobrepasado por el estilo narrativo que se vuelve bastante letárgico y la linealidad hace bastante tediosa la serie. Además los personajes carecen de profundidad y parecen simplemente superpuestos y movidos solo por el sentido general de la historia. Todo lo que tenemos de los personajes es lo que cada uno simboliza en la historia, y si esta concepción no se confabula con un desarrollo argumental y de situaciones, todo queda como un bonito marco al que jamás se le coloca una fotografía.

El mayor logro recae sobre la hermosa ambientación y el peculiar diseño de personajes, ambos forman una mezcla poco convencional pero altamente atractiva. Además la mano de Yamauchi se nota muchísimo en la emotividad y la fluidez de las secuencias de acción. Por otra parte el soundtrack está muy bien escogido, mayormente se usan melodías tristes y melancólicas, a excepción del opening que es más movido pero aún así muy bueno.

Casshern Sins es una obra muy buena como tema de análisis y bastante digna a comparación de las OVA’s de 1994; sin embargo se pierde dentro de su misma filosofía y esto la hace que no sea una obra para todo público. Por último mencionar que digan lo que digan este es un Shonen… para bebes grandes sí… Pero Shonen al fin.

Lo mejor:

  • La hermosa animación que surge de la mezcla de una sublime iluminación y el peculiar diseño de personajes
  • El soundtrack vale casi por si solo
  • La participación de Yamauchi

Lo peor:

  • El abuso del tono reflexivo hace que la obra se vuelva tediosa
  • Los personajes carecen de vida y no desarrollan mucho
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