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Reseña [Anime]: Kite

Director: Masaki Watanabe Estudio: Palm Studio Lanzamiento: 2006 Géneros: Slice of Life Demografía: Seinen Tipo: Serie (11 capítulos)

  Director: Yasuomi Umetsu
  Estudio: Green Bunny & Arms
  Lanzamiento: 1998
 Géneros: Violencia, hentai, drama,   dthriller
  Demografía: Seinen
  Tipo: OVA (2 capítulos)

Si bien no recuerdo con exactitud la fecha exacta en que escuche por primera ocasión que desde la cinematografía norteamericana se estaban barajando la posibilidad de desarrollar una adaptación Live Action de las OVAs de Kite, si recuerdo muy bien que no hubo ni el más leve atisbo de sorpresa o entusiasmo de mi parte. Primeramente, no me fue sorpresivo dado que para esas épocas fue cuando se vivió con mayor fuerza la insistencia de las productoras norteamericanas por hacerse de éxitos de la industria animada del país del sol naciente, buscando darle una bocanada de aire fresco a una industria cinematográfica que desde hace tiempo esta en claro detrimento. Y Kite permaneció un buen tiempo en el limbo de las productoras, y todo apuntaba a que moriría de la misma enfermedad que todos los otros anuncios sobre adaptaciones que la antecedieron o precedieron, y que únicamente se mantuvieron en especulaciones y declaraciones vacías hasta esfumarse por completo de la mente de las productoras. Hablar sobre estos intentos fallidos no tiene caso, y no por representar proyectos que realmente jamás existieron,  sino por la aberración que supone siquiera imaginar su puesta en escena.

Después de una buena cantidad de años, y aunque en fechas no muy lejanas ya se habían dado muestras de que el proyecto se encontraba en fases avanzadas, por fin se ha liberado el primer Trailer, prueba máxima de la consumación del proyecto para bien de algunos, y mal de muchos. Menciono esto último ya que si incluso las adaptaciones a Live Action que se realizan dentro del propio país del sol naciente difícilmente llegan a llenarle el ojo si quiera a los fanáticos medianamente críticos, de aquí que cómo pensar que una cinematografía perteneciente a una cultura completamente distinta podría realizar un trabajo más loable. Pues bueno, existen ciertos argumento que hacen pensar lo contrario, especialmente considerando que estamos ante un trabajo que tiene en temas como los asesinatos, la violencia y la acción uno de sus bastiones primordiales, temas que en términos generales se posicionan dentro de lo que se ha explorado por el cine de los Estados Unidos, y que además constituye uno de sus principales nichos de trabajo. Las capacidades para explorar estos temas no quedan en duda a través del trailer, la adaptación luce visualmente muy estimulante pese al corto presupuesto, y todo indica que se ceñirá bastante a los niveles que se establecen en las OVAs; sin embargo, para que este proyecto funcione casi como la obra original, no sólo hace falta usar una parte de la fórmula y en una dosis semejante, sino que es imperativo incluir todo el paquete completo y esto, irremediablemente conlleva, no dejar de lado el controversial y totalmente explicito contenido sexual. Y no hay manera posible que esta adaptación, en donde destaca el nombre del señor Samuel L. Jackson—quién ya tiene experiencia en este tipo de trabajos al ser la voz original de Afro Samurai—, pueda ofrecernos esto último de la forma que se presenta en las OVAs.

Sinopsis

Kite se revuelve alrededor de Sawa, una estudiante de instituto que queda huérfana desde muy temprana edad, al ser sus padres victimas de un brutal doble asesinato. Akai, quien junto con Kanie son los detectives que en su momento investigaron el brutal crimen, se hace cargo de la tutela de Sawa. Aprovechándose de su postura como tutor, Akai comienza una relación sexual a una edad muy temprana de Sawa, y lleva esta situación al punto de convertirla, prácticamente, en su esclava sexual.

Poco tiempo después Sawa se inicia como asesina después de que los corruptos detectives que se han hecho cargo de ella la obligan a asesinar a un presunto violador de niñas. Este constituye el inicio de una vida en la cual Sawa se dedicará a asesinar bajo las ordenes de Akai, y entre los blancos principales se encuentran peces gordos del mundo corporativo y estrellas de televisión y la pantalla grande. Eventualmente la joven asesina conocerá a Oburi, también huérfano y asesino, motivo que llevará a ambos ha crear un vinculo. Causa de este encuentro Sawa descubrirá que Kanie es quien cometió el brutal asesinato de sus padres,  y que detrás de todo eso estaba Akai…

El rostro de la inocencia y la fatalidad

Creo que esta totalmente claro que no son OVAs para menores de edad, pero también es preciso ir más profundo en el asunto y decir que tampoco es para cualquiera del público adulto, y que más bien estamos ante una creación dirigida exclusivamente para aquellos del sector adulto que posean un amplío criterio. La obra de Yasuomi Umetsu es una creación eminentemente controversial, impactante, y una que puede herir sensibilidades y causar malestar en cierto sector de los espectadores. Si bien las dosis de violencia gráfica son bastantes y tienden a la crudeza y brutalidad, queda claro que este no es el elemento que arrastra a este anime hacia un público muy selecto, y el trailer que recientemente se lanzó es la prueba al presentar a dicho contenido como su apuesta máxima. Entonces lo que lleva este trabajo a ser catalogado como una obra para aficionados de criterio amplío se encuentra en el abundante contenido sexual, que además de ser completamente explicito toca un tema muy delicado como es el de la pederastia.

Aunque a niveles temáticos la trama funciona casi a una única velocidad, que vendría siendo todo lo relacionado con la tremenda y estimulante avalancha de violencia enteramente gráfica que brota a través de los encargos de asesinato tanto de Sawa como de Oburi, que además son aderezados con impresionantes escenas de acción, no esta a discusión el hecho de que Kite es una historia que se encuentra construida a través de diferentes capas que a su vez están interrelacionadas. La intención de Umetsu al concebir este producto de animación, no es otra que imprimir una radiografía clara, sin matices ni tapujos sobre el oscuro mundo del crimen en la sociedad moderna, y no sólo de una ficción como la que se formula para este ocasión. Y es gracias a dicha intención que la narrativa se nutre a sí misma echando mano de temas ligados al mundo del crimen como lo son la corrupción en las fuerzas del orden y en las altas esferas del mundo corporativo, así como los abusos de autoridad y el infame proteccionismo hacia las figuras públicas; pero ante todo, resaltar la no existencia de una autoregulación por parte del autor en el tema del abuso infantil, porque si bien para muchos será cuestionable su inclusión en la forma en que se hace —con cierto afán de excitar al espectador—, consideró, desde una perspectiva totalmente personal —y esperando que no se malentienda mi juicio— que la inclusión de esta horrible perversión era algo tremendamente necesario para ubicarnos por completo en esta trágica realidad, y no darle la vuelta al tema que lamentablemente se encuentra mucho más latente en nuestra sociedad de lo que nosotros creemos.

No hace falta decir lo que sigue... todos los sabemos.

No hace falta decir lo que sigue… todos los sabemos.

El abuso de autoridad, las malas intenciones y eventos tan traumáticos como una violación o el asesinato de los progenitores, son germenes que dan lugar a situaciones terribles como lo son una infancia rota o la instrumentalización del ser humano en edades tempranas, y que como bien lo prueba Kite, la segunda siempre conllevará la primera. Aunque el tema de infantes y adolescentes que son convertidos en meras y vacías armas humanas es lacerante y complicado si quiera de tratar, en la industria del manganime no ha sido una situación que pocos trabajos se atreven a abordar, sino todo lo contrario: es un tema, que con matices y regulaciones por lo general bastante fuertes, es la parte medular de muchos trabajos no sólo entre la demografía Seinen, sino también en el Shônen. Uno de los más claros referentes en lo que corresponde al trato y exploración de dicho tema, lo encontramos en la emblemática franquicia de Mechas, Mobile Suit Gundam. La obra maestra del mítico Yoshiyuki Tomino siempre centra su narrativa en personajes niños y adolescentes que por distintos motivos son arrastrados hacia una interminable guerra, y nos presenta como los horrores de la misma terminan por engullir y destrozar física y psicológicamente a  infantes que deben arrebatar la vida de sus congéneres para sobrevivir. Y así podríamos encontrar muchos más ejemplos: Bokurano, Alien Nine, Gunslinger Gilr, etc. La diferencia con Kite, radica en la forma en que presenta dicho tema, así como el carrusel de infortunios que lo ocasionaron. Aunque a diferencia de algunos otras creaciones, tanto en el manga como en el anime, esta no profundiza en ningún momento en los dilemas morales que emanan de esta situación, cosa que si realizan otros exponentes y que innegablemente redondea mucho más lo expuesto.

A diferencia de la mayor parte de series de anime, Kite no se compone de un plato principal y un postre o una serie de ellos, sino que pone ante nuestra mesa un par de platos fuertes para nuestro deleite. En un primer plato tenemos a todo el repertorio de temas que cobijan al argumento, y en un segundo plato, y me atrevo a decir que incluso superior, tenemos al brutal y abrumador apartado técnico. Visualmente, Kite, es, simple y llanamente, una heroicidad de proporciones bíblicas.  Una pieza de alta costura que pone todas virtudes para llevar a límites insospechados la violencia y las secuencias de acción. No existe momento alguno en que esta exacerbación de las secuencias de acción, que son enmarcadas por grandes escenarios de la destrucción e inmensos baños de sangre, se sientan superflua o fuera de foco, yo diría que es todo lo contrario: este extremismo contribuye a formar un espectáculo tan estimulante como impactante. Así mismo el diseño de personajes es algo pocas veces visto en el mundo de la animación nipona. Su creador guarda especial cuidado con los personajes centrales y convierte a su estilo visual en un espejo de su interior. El diseño de Sawa y Oburi es de una dualidad muy especial, ya que mezcla la inocencia de unos jóvenes que fueron arrastrados a dicho infierno, pero a la vez deja entrever esta otra faceta que se encuentra creciendo en su interior desde el momento en que asesinaron por primera vez. Por su parte Kanie y Akai cuentan con estilo muy diferentes, ambos perversos, pero especialmente el del primero es hasta cierto punto grotesco y turbado.

En resumidas cuentas, Yasuomi Umetsu edifica una obra que transgrede todo lo antes narrado en la industria. Un trabajo que arriesga todo al abordad el tema del abuso infantil y que sin embargo no sólo no pierde absolutamente nada, sino que por el contrario gana un lugar en las obras de culto de la animación nipona. Un anime que no indaga por propia mano en los temas complicados que presenta, sino que los presenta para que el espectador indague dentro de su mente, para que se cuestione sobre lo que sus ojos están presenciando. Y por cierto, aprovechar para mencionar que existe una dichosa “secuela” de nombre Kite Liberator, que no importa como se le vea, lo único que hace es tomar el nombre y lugar de su antecesora, ya que no existe punto de comparación, ni en argumento ni en calidad técnica. Absténganse de verla, es sólo un desperdicio de tiempo. Aunque eso sí, si desean seguir indagando en la mente de este volátil e incisivo director, por supuesto que deben ver Mezzo Forte, que se ubica sólo un peldaño abajo de Kite y con la cual van a tener el mismo festín de sensaciones que con la reseña de hoy.

Lo mejor:

  • Tener una historia en donde se refleja sin reparos toda la crudeza y perversidad que entrañan las situaciones que mueve dicha obra.
  • El reparto de personajes se encuentra perfectamente definido y bastante bien trabajados.
  • Todo el apartado técnico es una pieza maestra. Sin embargo, las secuencias de acción simplemente son desaforadamente geniales. Son como una inyección de adrenalina para el espectador.

Lo peor:

  • La duración. Verdaderamente te quedas con ganas de ver más.

Reseña [Manga]: Mao Dante

 Autor: Hideo Yamamoto  Revista: Young Sunday  Lanzamiento: 1992  Géneros: Drama, psicológico  Demografía: Seinen  Tomos: 1

  Autor: Go Nagai
  Revista: Bokura
  Lanzamiento: 1971
  Géneros: Horror, sobrenatural,         violencia
  Demografía: Shônen
  Tomos: 2

La carrera de Go Nagai como mangaka ha sido amplía, versátil y tremendamente brillante, pero si existe algo de que este maestro del manga pueda jactarse, incluso sobre los grandes referentes de esta industria, es que pertenece a ese selecto grupo que ha logrado inspirar a toda una generación de fanáticos y no fanáticos a nivel mundial, dejado una huella indeleble en niños y no tan niños. Todo ello, por su puesto, en gran medida por su máxima creación, me refiero a la icónica Mazinger Z.

Mazinger Z forma parte de las obras seminales que Nagai ha regalado a la industria del manga y el anime, y a través de la cual introdujo el concepto de súper robots pilotados; tal es la influencia de esta obra que aún al día de hoy —más de cuatro décadas después de su creación— existen canales de televisión por cable que siguen apostando por su contenido. Pero si bien la épica confrontación entre Kôji Kabuto y las fuerzas del malvado Dr. Hell me hace evocar los más gratos recuerdos de mi infancia, cuando pasaba horas interminables jugando con mis figuras de acción de Mazinger, para esta nueva entrada nos estacionaremos en una faceta diferente a la de los súper robots.

Para forjar su prodigiosa carrera como dibujante, Nagai experimento con diversas temáticas bastante diferentes entre si, y una de las facetas que más y que le ha otorgado mayores dividendos es la del horror y la violencia extrema encabezada por monstruos demoníacos. Este lado sin duda es el que a su servidor le ha regalado una de sus obras predilectas del manga en general y no sólo de este autor, hablo de Devilman. Pero hoy no hablaremos de Devilman sino que echaremos la máquina del tiempo un poqutín más atrás, para hablar de la obra que la inspiro, me refiero a Mao Dante.

Sinopsis

Ryo Utsugi, un joven perteneciente a un grupo de alpinismo, sufre, noche tras noche, la misma terrible pesadilla y cada vez esta se vuelve más vivaz. Lo que Ryo ignora es que sus sueños están siendo perturbados por la demoniaca influencia de Mao Dante, nada menos que el Rey Demonio.

Durante una expedición de su grupo de alpinismo, Ryo comienza a oír una voz que lo llama mientras se encuentran refugiados en una cabaña debido a las inclemencias de una fuerte tormenta. Pese a la fuerte tormenta, y los intentos de sus compañeros por detenerlo, este correo como si no hubiera un mañana hasta saltar de un risco, y los más increíble de todo, desaparecer en medio de la nada ante las miradas incrédulas de sus compañeros. Al despertar, se da cuenta de que se encuentra nada menos que en el frío del Himalaya, y justo frente a la cárcel de hielo del gran Mao Dante. Teniendo a Ryo frente a si mismo, Mao Dante ejerce se demoníaca influencia para incitar a Ryo para que destruya los medios que mantienen dormido al gran demonio. Las acciones de Ryo han hecho que Mao Dante despierte de un letargo de dos mil años, y ahora que ha despertado tiene sólo un objetivo en mente: borrar de la faz de la tierra a toda la raza humana.

Go Nagai, El Rey Demonio

Como lo puntualizamos en la introducción, Nagai es uno de los más grandes mangakas que ha engendrado el cómic japonés, y especialmente cuando hablamos del manga de súper robots en donde se erige como uno de los grandes maestros y un total revulsivo para el género; sin embargo, su figura dentro del manga de horror, si bien no deja de ser un referente, no resulta tan influyente o brillante como si lo es su contraparte de los Mechas. De tal forma que para abordar Mao Dante es preciso contextualizar su figura para apreciar en mejor forma este trabajo y su posterior devenir tanto como influencia directa de otras obras, y como un estilo de narrativa visual.

La trayectoria de este autor en el territorio de provocar sensaciones indeseables a los fanáticos evidentemente no es tan boyante y prolífica como otras de sus facetas, y claramente Mao Dante o Devilman, si son vistas desde un contexto actual, contienen niveles de horror muy laxos y en donde las sensaciones vienen más del lado de la extrema violencia que de un diseño de personajes horripilantes y viscerales, o de situaciones de grandes niveles de tensión y sorpresivas para mantener al lector con los nervios de punta. Por ello es importante no perder de vista que estamos hablando inicios de los años 70’s, y de un género que al igual que la mayoría se encontraba aún en desarrollo. Y aunque su obra no lo ubica dentro del cenit de grandes autores del manga de horror, si lo coloca como una pieza fundamental para la consolidación y desarrollo del género al formular un estilo inédito, un estilo en donde el tema central es la demonología y la interacción con el ser humano, y que al día de hoy a servidor de inspiración para dibujantes y animadores.

Mao Dante es el nacimiento de una faceta. Es el principio de un concepto visual y temático que muchos han experimentado, pero que ninguno a equiparado. Es, a su vez, un manga transgresor. Una obra que no se rinde ante la moral social imperante de la época y que trae a sus páginas temas controversiales como son el ocultismo, las sectas satánicas, los sacrificios humanos, o la utilización de temas y figuras religiosas desde perspectivas tergiversadas. Pero ante todo, estamos ante un trabajo innovador en la narrativa, cuya primicia no son estos entes demoníacos de amplío pelaje y proporciones bíblicas como tal, sino que radica en las formas y situaciones en como se emplea a estos ya emblemáticos personajes. El papel de estos difiere de los clásicos entes sobrenaturales que juegan casi por completo un papel en el imaginario de personajes y lectores, que alberga todo el peso de su presencia en aspectos psicológicos y pocas veces toman el centro de las acciones más allá de las veces verdaderamente necesarias para impactar el ritmo de lectura, para asaltar el centro de atención y llevar por ellos mismos y su accionar las riendas de la historia viñeta a viñeta.

El despertar del rey de los demonios, Mao Dante.

El despertar del rey de los demonios, Mao Dante.

Los demonios de Nagai son todo menos entes situacionales. Son personajes que han sido construidos bajo una importancia visual y estilística brutal, han sido concebidos para estar siempre en primer plana, para causar temor en el reparto de personajes no a base de apariciones inesperadas, sino a través de acciones muy directas, casi como si de fieros guerreros se tratase. Son verdaderos amos de la destrucción, y esto se ha convertido en el sello característico del autor mismo que ha desarrollado con una inteligencia grandiosa en trabajos posteriores, y que se ha manifestado también en aquellos mangas que diferentes artistas han realizado como tributo especialmente a su obra más representativa, Devilman. Con estas maneras no se encuentra a discusión el decir que con cada uno de sus trabajos también estamos ante obras que tocan, no poco, sino bastante el género de la acción, dando lugar a una mezcla atractiva y estimulante a través de los enfrentamientos entre los portentosos demonios, o legiones de demonios que buenas intenciones unos con los otros es lo que menos tienen.

Bajo el espectáculo principal de destrucción y violencia que se cierne ante nuestros ojos página a página, existe una sobrelectura. Una sobrelectura que obedece a una intención muy clara —que posteriormente desarrollaría con mayor profundidad en su trayectoria— de explorar la condición humana y su relación con las entidades malignas. Existen muchos vértices de análisis para este trasfondo que se oculta tras las atrocidades con que se nos bombardea la mirada, y ellos seguramente diferirán de lector a lector, pero un punto claro es este manifiesto que expresa formalmente el autor sobre la vulnerabilidad, sobre lo corruptible y manipulable que puede ser la mente humana bajo ciertas influencias inexplicables. Aunado a esto y yendo más profundo podemos entender esta otra lectura como una intención por manifestar que el ser humano y los seres demoníacos no son dos entidades independientes que debido a circunstancias tienden a interactuar dando lugar a situaciones indeseables, sino más bien se esgrime un argumento que apunta a poner de manifiesto que ambas son dos entidades que representan las dos caras de una misma moneda. Lectura y discursos que también pueden ser entendidos como metáforas sobre la naturaleza humana, y la maldad inherente a la misma.

Es justo dejar en claro que Dante, compuesto por dos tomos, es un proyecto inconcluso, pero este hecho no sólo resulta fatídico para la resolución de la historia, sino que resulta un cáncer prácticamente desde el inicio. El ritmo de lectura es tremendamente inconstante; la puesta sobre la mesa de la información necesaria para dar despegar la historia consume una cantidad bastante importante de páginas, que fácilmente pudieron ser comprimidas, ya que no son temas complejos y lo único que se logra es liar el hilo. Pero una vez que se empieza a tomar rumbo, y que el ritmo si bien se torna vertiginoso y visceral, también se ve inmerso en un caos argumental terrorífico en donde la multitud de temas que supuestamente deben sostener y dar cuerpo a la historia simplemente pasan sin mucha pena ni gloria, dejando huecos importantes y alimentando una confusión en la mente del lector. Es verdad que en 2002 se resarció el problema al realizarse un nuevo manga para completar el círculo y cerrar los huecos existentes, sin embargo esto no exime lo inconvenientes de leer este manga.

Un aspecto que siempre ha terminado por cautivarme en los mangas de Nagai es el apartado visual completo: diseño de personajes, fondos, iluminaciones, proporciones, efectos visuales… en fin, todo su grafismo. Aunque hay que reconocer que en este preciso trabajo, al igual que otros de su etapa temprana, se denota a un artista que aún se encuentra en una maduración especialmente con el diseño de personajes, ya que se notan bastante cuadrados algunos rostros y faltos de facciones distintivas; sin embargo también existen cosas muy interesante, y ya que estamos con los personajes resaltar ese estilo tan particular para algunos personajes, especialmente los principales con sus facciones salvajes y primitivas, quizá con cierto tono de malvados, pero bastantes singulares y que a la larga se convirtieron en marca registrada de su creador. Pero si algo sobresale ampliamente es esa versatilidad y maestría para conjurar estilos muy diversos a lo largo de la narrativa, resaltando especialmente el anguloso, afilado y detallado diseño del cual echa mano para expresar y mostrar en máximo esplendor a esos diabólicos seres, así como en situaciones muy puntuales en donde los objetos ambientales se encuentran muy bien descritos, y que innegablemente enriquecen el discurso visual.

Mao Dante es un manga visualmente muy estimulante y de lectura sumamente ágil, pese a lo disperso del argumento. Una obra primigenia en donde su creador no se anda con rodeos y declara abiertamente sus intenciones de explorar temáticas escabrosas en obras dedicadas al público juvenil, pero que sin embargo vale mayormente por sus factores externos, especialmente la influencia en el género y la carrera de su autor, que por los elementos internos que entrega al lector esta creación.

Lo mejor:

  • Un espectáculo visual interesante, atractivo y estimulante.
  • Es un manga sin tapujos cuando se trata de temas que van contra lo moralmente aceptable.
  • No exige mucho tiempo libre, y se lee prácticamente en una tirada.

Lo peor:

  • No hay algo peor que el hecho de ser un trabajo sin terminar.
  • No desarrolla nada los temas que pone en la mesa.