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Perfiles (V): Junji Ito

Junji Ito Cabecera

El horror, a diferencia de otros géneros los cuales buscan comunicar a su audiencia múltiples emociones y diversos mensajes, es un género sumamente sencillo en donde la meta única y fundamental es provocar una de las sensaciones más básicas del ser humano: el miedo. Pero aunque el objetivo es sólo uno, la tarea de llevarlo a cabo no siempre resulta sencilla, e incluso el género ha pasado por momentos muy sombríos como lo fue casi toda la última década del siglo pasado. Pero sería aún durante el dichoso siglo —más específicamente en 1998— que con la cinta The Ring, dirigida por Hideo Nakata y adaptando la novela escrita por Koji Suzuki, que la industria cinematográfica vio la luz al final del túnel, y nosotros… Bueno, nosotros fuimos testigos por primera vez de la especial mística que poseen los japoneses para ponerlos los pelos de punta y la piel chinita.

Este asalto de los nipones sobre el cine de horror, hizo que todos los fanáticos del género volteáramos hacía el país del sol naciente en búsqueda de más contenido, y ello nos llevo a darnos cuenta que no sólo el séptimo arte japonés podíamos encontrar este contenido tan embrujador, sino que la industria del manga, la colosal industria del manga, es un nicho boyante para degustar este estilo de los japoneses  en donde se mezclan la infinidad de leyendas urbanas y la parte sobrenatural que componen su  folclore. Aún así, no son muchos los artistas abocados a dicho género que han alcanzado una relevancia que va mucho más allá del círculo de aficionados especializados, y de entre ellos, el nombre más conocido el de Junji Ito, autor que con sus historias excéntricas a más no poder y un estilo de dibujo al que llamar bizarro es quedarse corto, ha no sólo conquistado a lectores de manga a nivel mundial, sino también a la industria cinematográfica nipona.

Espirales, espirales everywhere...

Espirales, espirales everywhere…

Junji Ito nació el 31 de julio de 1963 en la prefectura de Gifu, perteneciente a la región de Chûbu. Desde una etapa muy temprana de su vida, Ito comenzó a recibir la influencia del manga y del horror, ello debido a los dibujos que realizaba su hermana mayor, así como el arte de los primeros trabajos de Umezu Kazuo, el clásico mangaka conocido por ser el “padre del manga de horror”. Y pese a que en 1987 Ito ganó una mención honorifica en los prestigiados premios Umezu Kazuo, por una historia corta que él envío a la revista mensual especializada en horror, Gekkan Hallowen, él aún continuaba alternando entre el manga y su carrera como odontólogo, de la cual se licenció en la Universidad de Nagoya.

La llegada de Junji Ito a terreno profesional fue todo lo que cualquiera que se quiera dedicar al mundo del manga desearía. A través de las páginas de la revista Nekumi, Ito empezó a publicar Tomie (misma historia que le ganó la mención honorifica Umezu Kazuo), un manga compuesto en forma de historias cortas que giran alrededor de Tomie, una escolar de belleza sin igual capaz de hipnotizar a cualquiera caballero y convertirlo en una mera voluntad de cumplir cualquier deseo. La aura maldita que rodea a la hermosa Tomie lleva a actos de completa brutalidad: los hombres que caen bajo su embrujo terminan por matarse unos a otros, y las chicas, movidas por los celos, tienen destinos similares. Pero Tomie no se encuentra libre de estos destinos, y a lo largo de las páginas ella es asesinada una y otra vez, sólo para volver a renacer y mantener viva la espiral de brutalidad. Este primer trabajo de Ito se extendería desde 1987 hasta 2001, y le valdría para ganarse el reconocimiento de toda la industria, a la par que se convertiría en su trabajo más representativo y de mayor éxito, al ser adaptado en nada menos que 9 ocasiones a Live Action, siendo la última de ellas en el 2011.

En 1998 Ito comenzaría, en la revista Big Comic Spirit, la publicación de Uzumaki, un manga que a la postre se convertiría en el punto de inflexión de su carrera. En Uzumaki (que literalmente se traduce como “La Espiral”) se nos traslada a Kurôzu-cho, un pequeño pueblo que se ubica en una lejanía muy dentro de las montañas, en donde extraños y paranormales sucesos han comenzados a presentarse, y todos ellos se encuentran relacionados con una forma: la espiral. Pese a que la historia comienza con historias un tanto inconexas, de a poco el autor vamos dejando entrever una línea narrativa principal, y con 3 volúmenes en total, Uzumaki representa, en términos de progresión histórica, el trabajo más extenso que ha desarrollado hasta el día de hoy. A su vez, a través del retorcido y bizarro argumento, Ito plasma la obsesión que posee por las deformaciones corporales, siendo esto uno el principal ingrediente para sobresaltar al lector. Considerado por sus seguidores como el mejor trabajo que ha realizado, la insólita historia tuvo el mismo destino que Tomie, y en el año 2000 recibió una adaptación a Live Action.

Jaws versión Ito.

Jaws versión Ito.

Continuando su relación con la Big Comic Spirit de Shōgakukan, del 28 de febrero de 2002 al 30 de mayo de ese mismo año, Ito sorprendería a propios y extraños con su manga más excéntrico: Gyo. Compuesta por 20 capítulos distribuidos en 2 tomos, Gyo pone de manifiesto que Ito es un autor completamente personal (como el mismo lo reveló en una entrevista para Japanorama), que dibuja lo que al le satisface sin pensar en su receptor. De esta forma de pensar es que nace este triunfo de lo bizarro, en donde lo impensado es la forma básica de la historia, y lo impensado son peces con partes mecánicas y que despiden un hedor insoportable. El éxito de este manga le valdría a para atraer la mirada del medio hermano, y recibir una adaptación en formato de OVA que fue lanzada en 2012. En 2005 lanzó un tomo único de nombre Hellstar Remina, manga en cuyo ceno este gran maestro del género experimenta con temas como la ficción apocalíptica, el horror cósmico, la extinción de la raza humana e incluso se da el tiempo para reflexionar sobre los instintos primitivos del hombre ante un panorama de destrucción y desconcierto.

En 2008 Junji Ito decidió continuar diversificándose como artista, y a través de la revista Magazine-Z, lanzó Ito Junji’s Cat Diary, que representó la hasta hoy única incursión del autor en el género “gag”; sin embargo, y fiel al estilo de su creador, este no es un “gag manga” cualquiera, y si bien no se encuentra clasificado dentro del horror, tiende a generar en el lector esta sensación inquietante que provocan sus otros trabajos. El último trabajo en el cual ha participado es Yuukoku no Rasputin, un manga que adapta la novela semi-biográfica, Kokka no Wana, de Masaru Satou, y en el cual Ito se encargó de poner la ilustración, mientras que el guión corrió a cargo de Takashi Nagasaki. Resaltar que a lo largo de su carrera ha existido una serie de mangas bajo el título de The Horror World of Junji, en los cuales se recopilan las historias cortas que ha ido creando durante su carrera. Por último mencionar que si bien Umezu Kazuo fue su principal influencia, Hideshi Hino, Koga Shinsaku, Yasutaka Tsutsui e incluso H.P. Lovecraft han formado parte de sus influencias, según lo reveló él mismo.

Perfiles (IV): Naoko Takeuchi

2012/10/01 1 comentario

Influenciada enormemente por la obra del maestro Leiji Matsumoto (Captain Harlock, Galaxy Express 999), y gracias a la transparencia y sinceridad con que plasma sus ideas y experiencias propias a través de su obra, Naoko Takeuchi se ha constituido como una de las mangakas de temática femenina más importantes de la industria. Es conocida dentro de Japón como la gran revitalizadora del subgénero Mahou Shoujo, y su dibujo de entintado suave e impalpable, con personajes femeninos de ojos grandes, brillantes y expresivos, así como unos protagonistas masculinos de aire serio y personalidad distante (que obedecen al más personal gusto de Naoko), constituyen uno de los conceptos más interesantes dentro de la narrativa visual orientada al público femenino.

Su transitar y rotundo éxito dentro del Mahou Shoujo no sólo le valió para influenciar de manera sustancial trabajos venideros de la misma temática, tales como Magic Knight RayearthFushigi Yuugi o incluso Pretty Cure, sino que es el elemento clave que la llevo a ser reconocida en una cantidad importante de países fuera de Japón. Su legado y gran eco aún siguen latentes fuera del país del sol naciente, una prueba fehaciente es que dentro del cada vez más inerte mercado Latinoamericano de manga y anime, actualmente se está comercializando la serie animada original de Sailor Moon a través de un formato de lujo llamado “Talk Box”.

Naoko Takeuchi nació el 15 de marzo de 1967 en la ciudad de Kôfu, perteneciente a la prefectura Yamanashi, Japón. Después de terminar la educación obligatoria (primaria y secundaria) en donde formó parte de los clubes de astronomía y manga, ingreso en la Universidad Farmacéutica de Kyoritsu por petición de su padre; la petición llegó tras conocer las intenciones de Naoko por convertirse en mangaka, y como medida preventiva si no lograba materializar su sueño, pidió a su hija estudiar otra profesión.

Portada de Chocolate Christmas

Aunque se licenció en Química Farmacéutica y trabajo en el Hospital Universitario de Keio, su sueño de ser mangaka jamás se esfumo de su mente y continuo dibujando a la par que cursaba sus estudios universitarios. En 1986 obtuvo, por su manga Love Call, el galardón como Mejor Artista Revelación entregado por la revista antológica Nakayoshi de la editorial Kodansha. Ese mismo año inicio Prism Time, un compilado de one-shots que no vería su final sino hasta 1997.

Un año después, en 1987, con un manga cuyo particular nombre es Chocolate Christmas, Naoko Takeuchi empieza a formular su propio estilo narrativo sobre una de las temáticas que tendrían mayor predilección durante su carrera: los romances juveniles. A su vez, abre un pequeño ciclo de temas y situaciones, ya que su trabajo posterior, Maria, comparte el mismo hilo conductor e incluye vasos comunicantes bastante importantes. Las ideas que permean ambas historias, y que Takeuchi trata con interés y cuidado, son entre algunas otras: la idealización de la pareja, el enamoramiento de una idea, y el no truncar la felicidad de dos personas que comparten un sentimiento.

Tras una breve incursión con The Cherry Project por el mundo del skate, y sin dejar de lado el toque romántico, Takeuchi deseaba realizar un manga diferente a lo que había hecho hasta ese punto, el cual girara en torno a una heroína. Su editor, Fumio Osano (Osa-P), le propuso que las heroína usara traje de marinero, y dicho esto, fue como, en 1991, nació el primer gran éxito en la carrera de la joven mangaka: Codename: Sailor V. Serializada en la revista Run-Run de Kodansha, Codename: Sailor V era una primicia bastante atractiva para la época, y Toei Animation se percato instantáneamente de ello y busco llevarla a la pantalla chica; sin embargo la experimentada casa productora tuvo que esperar un año hasta la llegada de Bishoujo Senshi Sailor Moon, un manga que tomó la base de Sailor V, y la llevo a un nivel mucho mayor tanto en lo visual como en lo argumental, y en donde el ingrediente principal ya no era sólo una única heroína, sino un grupo de 5 llamadas “Sailor Scouts”.

Dos personajes que marcaron a una generación

A sólo un mes del inicio de publicación de Bishoujo Senshi Sailor Moon, Toei Animation comenzó la emisión de la serie de televisión la cual, a la postre, se convertiría en uno de los más contundentes éxitos de la década de los 90’s y que saco de un claro estancamiento a las obras de Magical Girls. El manga terminó en 1997 con un total de 18 volúmenes, mientras que las adaptaciones animadas alcanzan, hasta la fecha, más de una decena. Como dato interesante resaltar que la misma Naoko Takeuchi se encargo de componer algunos de los temas principales que acompañaron al anime.

Una vez que terminó de dibujar tanto Sailor V como Sailor Moon —ambas en 1997— la relación de Takeuchi con Kodansha se vino a bajo, ya que la editorial perdió 7 páginas del manuscrito original de PQ Angels. La pérdida de estas páginas hizo imposible que el nuevo trabajo se convirtiera en Tankôbon, y ella abandono Kodansha para sumarse a la editorial Shueisha (Dragon Ball) con la esperanza de aprender más sobre la industria y descubrir que tan a menudo se pierden los manuscritos. Pero la ruptura no duró mucho, y en 1999, con la inminente expiración de la licencia de Sailor Moon, Kodansha hizo un trato con Takeuchi. Tras su regreso realizó Love Witch, manga que fue cancelado por razones desconocidas; además trabajo en un one-shot de nombre Toki Meka, así como en la reimpresión de Sailor Moon y Sailor V.

Pero Naoko Takeuchi no es sólo una mujer exitosa en el ámbito profesional, sino también en lo personal. El 6 de enero de 1999 Takeuchi contrajo nupcias con el también mangaka Yoshihiro Togasi, conocido por ser el autor de Hunter x Hunter, Yu Yu Hakusho y Level E. A la boda asistieron todas las seiyuus que dan vida a las Sailor Scouts, así como reconocidos mangakas de la industria.  La luna de miel la pasaron en España y Turquía, y actualmente la pareja ha concebido dos hijos.

Perfiles (III): Minetarô Mochizuki

2012/08/25 2 comentarios

Con un estilo de dibujo bizarro, poco estético y un tanto burdo, Minetaro Mochizuki se ha establecido como uno de los autores por antonomasia del terror psicológico, además de representar una de las principales alternativas al tipo de horror de grandes maestros como Kazuo Umezu, Hino Hideshi, Junji Ito, por citar a algunos. Ahondar en la mente humana, quebrantar la racionalidad, aflorar los más básicos instintos de supervivencia, el miedo cerval y la angustia llevada al extremo son sus temáticas favoritas. La creación de atmósferas, la construcción psicológica y una elaborada y ágil narrativa que mantiene una tensión totalmente creciente son las virtudes que han hecho rendirse a la industria del manga ante su obra.

Minetarô Mochizuki nació el 29 de enero de 1964 en Yokohama, la ciudad más importante en industria y comercio en la prefectura de Kanagawa. Ingreso a la  Escuela de Diseño de Tokyo Gakuin, y tras licenciarse decidió incursionar en el terreno del manga y se hizo con el galardón de Kodansha para Nuevos Artistas. Publicando manga desde los tempranos 19 años a través de las páginas de la revista Young de Kodansha, en 1985, con 21 años de edad, dio su primer campanada con el manga Batâshi Kingyo, una obra que se revuleve entre la comedia y los romances adolescentes. El éxito que tuvo el manga durante la segunda mitad de los 80’s le valió para ser adaptada a un Live-Action en 1990.

En 1993 llegaría la primera de sus obras más representativas: Zashiki Onna (La Mujer de la Habitacón Oscura). Tal fue la acogida de este tomo único que se convirtió en un best-seller y ha sido calificada por la crítica especializada como “el manga más escalofriante de la historia”. Dos años después de la publicación de Zashiki Onna, Minetaro Mochizuki sacudiría la industria con Dragon Head, un seinen post-apocalíptico que rápidamente alcanzó la excelencia. En 1997 la obra fue galardonada en los Premios Kodansha de Manga en la Categoría General; más tarde obtuvo el Premio a la Excelencia en la cuarta entrega de Premios Culturales Osamu Tezuka.

Maiwai, Zashiki Onna y Dragon Head son las obras que han sido publicadas en España (Glénat)

Tras alcanzar la cúspide con Dragon Head, Mochizuki abandona el terreno del terror psicológico para expandir su repertorio dando un giro a sus habituales temáticas. El resultado fue Maiwai, un manga publicado del 2002 al 2008 que si bien tiene de tema central a las aventuras, los piratas y los tesoros prometidos, a través de luchadores enmascarados y obsesivos tiburones asesinos mantiene los tintes bizarros y excéntricos que han caracterizado su carrera. Y el mismo año que terminó Maiwai, dio comienzo a Tôky Kaidô mediante las páginas de la revista Morning de Kodansha, proyecto que termino dos años después con total de 3 tomos.

En la actualidad Mochizuki tiene un proyecto en puerta, mismo que empezará a publicar a partir del 3 de septiembre. El nombre de este nuevo trabajo es Chiisakobee, y se trata de una adaptación de la novela histórica de nombre homónimo escrita por Shûgorô  Yamamoto. En la historia un joven carpintero se encarga de cuidar a varios niños huérfanos tras un gran incendio en Edo (actualmente Tokyo) mientras se esfuerza en la reconstrucción. Pero al parecer el manga no mantendrá la situación cronológica de la novela y se ambientará en una época más contemporánea.

Perfiles (II): Buronson

Los años 80’s fueron el semillero de grandes exponentes del Shounen, y nadie puede negar que de esta época surgió la obra más representativa de la demografía y, quizá, también la más influyente de la historia, me refiero a Dragon Ball. Pero muchas veces está tremenda popularidad fuera del país del sol naciente ha hecho que veamos esta época englobada únicamente en la primicia de Akira Toriyama, privándonos así, de conocer otras grandes obras de igual o mayor calidad, y más importante de conocer a los personajes que catapultaron su carrera. Una claro ejemplo sería Hokuto no Ken… Pero en esta ocasión no hablaremos de la obra en sí, sino de la mente tras tan icónica creación: Buronson.

Nacido en 1947 en Saku, Nagano, y ocasionalmente conocido como Shou Fumimura, aunque más comúnmente por su otro pseudonimo: Buronson, Yoshiyuki Okamura forma parte de una serie muy particular de mangakas, o más bien dicho, de escritores de manga, ya que al igual que Koike Kazuo y Takao Saito, el trabajo de Buronson se limita exclusivamente a crear y escribir la historia, delegando la tarea de ilustración.

Antes de incursionar en el mundo del manga, Buronson formó parte de la Escuela de Entrenamiento de la Fuerza Aérea Japonesa, de la cual se graduó en 1967 para servir como mecánico de radares. Su labor como mecánico sólo duró escasos 2 años, ya que en 1969 salió del cargo para llegar a la industria en la cual brillaría e influiría copiosamente.

Después de trabajar como asistente del mangaka Hiroshi Motomiya, comenzó su carrera en el terreno profesional cuando en 1972 escribió el guión de Pink Punch: Miyabi, manga que contó con los dibujos de Goro Sakai. Pero no sería sino hasta 3 años después cuando Buronson se pondría en el panorama  tras escribir su primer hito, Doberman Keiji, un Shounen de tirada larga (29 volúmenes) que fue ilustrado por el mangaka Shinji Hiramatsu, quien gracias al éxito de Doberman Keiji se impulso para crear su manga más representativo: Black Angels.

Primer Tankobon de “Hokuto no Ken” publicado en 1984

Un año antes de la salida de la gran obra de Toriyama, y apoyado por el ilustrador Tetsuo Hara, Buronson concebió el considerado trabajo de su vida y una de las obras más icónicas, influyentes y revolucionarias: Hokuto no Ken. En Fist of the north Star (nombre bajo el que se publicó en USA por Viz Media en 1989) convergen los estilos de tres de sus grandes influencias. La primera de estas influencias que dan vida al universo de Hokuto no Ken con todos sus atractivos personajes, viene del gran maestro de las artes marciales, Bruce Lee. Las 2 restantes se reflejan en las temáticas y estética preponderantes del manga; una de ellas es el filme post-apocalíptico de origen australiano, Mad Max; la otra, aunque claramente menos evidenciable, es el western europeo —también llamado “spaghetti western”— principalmente de la mano de Sergio Leone. Pero la importancia que tiene la ópera prima de Buronson dentro del panorama general del manga, no sólo se limita a lo que representa la obra en si misma, sino que viene más por el hecho de haberse convertido, por su contenido, en un manga seminal para muchos otros trabajos que siguieron el camino que marcó la historia de Kenshiro.

Tras haber finalizado su obra clave con un total de 27 volúmenes a sus espaldas, el guionista se embarco en una de las colaboraciones que vista desde la actualidad suena más que atractiva, lamentablemente para esa época el nombre de Kentarou Miura era prácticamente desconocido, y su obra Berserk, aún no rebasaba la etapa piloto. De esta cooperación entre un hombre más que acentado dentro de la industria, y otro que apenas comenzaba los pasos de una carrera bastante encomiable, es que surgió a través de las páginas de la Young Animal, el manga Oh Roh, para posteriormente culminar con una secuela: Oh Roh Den. Y pese a que en conjunto precuela y secuela no alcanza la calidad argumental de otros trabajos de Buronson, el desempeño de Miura fue lo suficientemente bien logrado como para que estos dos compartieran créditos una vez más con el manga Japan, lanzado en 1992.

Dentro de los artistas que le han dado vida a los trabajos de Buronson, uno se desprende y distingue claramente sobre los demás, hablo de Ryoichi Ikegami (trabajó como asistente del gran maestro Shigeru Mizuki). Ikegami llegó en el momento de mayor lucidez argumental de Buronson, y juntos crearon una de las más grandes mancuernas en la historia del cómic Japonés. Durante esta época somos participes de una nueva faceta del escritor, pero no una mera faceta para escapar de las temáticas que lo vieron consagrarse, sino una faceta para manifestar como el mejor autor de mangas erigidos en la temática negra, dejándonos entrever su conocimiento sobre el oscuro mundo del crimen y las mafias, y su elocuencia y realismo para plasmarlo sin matices y convertirlo en un mundo totalmente atrayente.

Mayo, el frío asesino de los 5 dólares

Ikegami es prácticamente una apuesta muy segura para cualquier guionistas, de aquí que esta fabulosa mancuerna haya dado cuatro excitantes creaciones, tres de ellas erigidas sobre el mundo del crimen, las conspiraciones y los asesinos a sangre fría. Strain, publicado de 1996 a 1998, marcó el estilo para las dos posteriores creaciones, que poseen un peso específico bastante importante. Con su segundo trabajo el dúo alcanzo la cúspide no sólo de su colaboración, sino del manga en general, ya que si bien Hokuto no Ken es y seguirá siendo la obra más representativa del escritor, Sanctuary, publicada en 1990 es, a mi parecer, el thriller político-criminal por excelencia y uno de los más grandes mangas jamás escritos. Aunque el manga no obtuvo ningún reconocimiento concreto, como dato anecdótico y como muestra de su influencia, en la película The Fifth Element, el personaje de Bruce Willis tiene el segundo volumen del manga al costado de su cama (aquí la imagen). Pero la revancha no se haría esperar, ya que en 2002 gracias al manga, Heat, obtuvieron el galardón en la categoría general de los premios Shogakukan.

El pasado 12 de abril Buronson finalizó, Full Swing, un Shounen beisbolero que vio la luz en mayo de 2010. Por último y aprovechando el tema del béisbol es preciso recalcar que dentro de la prolífica trayectoria del escritor, se encuentra una colaboración con el popularisimo Mitsuru Adachi, a través de A White Summer, un manga que tiene como tenue hilo conductor al llamado “rey de los deportes”, pero cuyo objetivo principal se centra en las relaciones personales.