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Reseña [Manga]: Violence Becomes Tranquility

  Autor: Shinobu Kaze
  Revista: Heavy Metal (USA)
  Lanzamiento: 1980
  Géneros: Surrealista, sci-fi
  Demografía: Seinen
  Tomos: N/A (One-Shot)

Más por el hecho de que disto casi de cualquier conocimiento sobre la cultura del comic fuera de Japón, que por el hecho de haber declarado a este espacio como totalmente abocado a la animación y comic del país del sol naciente, es que resultaría casi imposible hacer un artículo en forma sobre algo relacionado con el mundo del comic europeo o americano. Pero para todo existen excepciones, y aprovechando que reseñaremos una obra surgida de un artista nipón, pero publicada en una revista Norteamericana, es que me he permitido dar un breve recorrido por la revista que vio publicado este trabajo, así como una miradita rápida a la trayectoria de este autor bastante único.

Heavy Metal, la Elegida

De la misma forma que revistas como Garo, la famosa COM del maestro Tezuka, o la misma revista Kage, brindaron y apostaron en todo momento por un espacio en donde lo poco convencional y la temática adulta eran ingredientes preponderantes, así mismo fuera de Japón existieron revistas que apostaron por esta misma fórmula; podemos destacar las siguientes: Metal Hurlat (Francia), Skorpio (Italia), Schwermetall (Alemania) y Heavy Metal (Estados Unidos).

La revista Heavy Metal nació en 1974 cuando el editor Leonard Mogel descubrió en París, Francia, una revista de nombre Metal Hurlat, dedicada a la fantasía y la ciencia ficción. Mogel quedó fascinado por el contenido de la revista, y al instante decidió re-editarla para su distribución en territorio Norteamericano. Si bien el título original de la versión francesa se traduce literalmente como “Howling Metal”, Mogel decidió editarla como Heavy Metal, siendo publicada en 1977 por primera ocasión, como una revista mensual a todo color y siempre apostando por una calidad estética muy alta y sugerente.

En sus inicios Heavy Metal se dedico simplemente a publicar las obras originales de su antecesora francesa, entre las que destacaban obras de Enki Bilal, Druillet Philippe, Milo Manara y el mítico Jean Giraud (mejor conocido como Moebius) fallecido recientemente. Con el paso del tiempo la revista se abrió a la publicación de obras creadas por artistas Norteamericanos, y así mismo brindo un escaparate para la colaboración del mangaka Shinobu Kaze.

Shinobu, cuyo verdadero nombre es Tomoaki Saito, nació en 1958 y llegó al terreno profesional en 1970 a través del estudio de manga, Dynamic Production, creada por Go Nagai y su hermano. Su primer trabajo fue One-Dollar Hospital, Inc., un “gag-manga” (historias de humor enfocadas al público infantil) y mientras él se dedicaba a crear mangas “gag”, sus compañeros de Dynamic Pro se enfocaban en apreciar las novelas gráficas del maestro francés, Philippe Druillet. Pero no pasó mucho tiempo antes de que Shinobu Kaze cayera rendido ante el esplendoroso arte de Druillet, comenzando así a crear su marca registrada que sin duda rinde culto a la influencia que generó el dibujante francés cuyos trabajos se pueden considerar un manjar visual gracias a sus intensos colores y la perspectiva en 4-D (pequeño artículo para hacernos una idea de las capacidades artísticas de este señor).

Es preciso mencionar que antes de publicar el trabajo que nos atañe en esta entrada, y específicamente en 1977, comenzó la serialización de la que justamente llamo “su obra maestra”, Ryū, Strongest Man on the Face of the Planet (del cual sigo pensando en si podré leerla antes de que estos ojos sean comidos por los gusanos). Pasando la cortina de este breve pasaje por la revista y el inicio de Shinobu en el manga, y antes de entrar en materia, tengo que decir que personalmente me gusta comentar una determinada obra apelando a recurrentes del estilo del autor (argumentos, personajes, dibujo, etc.), o ya sea a comparaciones con otros de sus trabajos; lamentablemente no siempre se puede este ideal, y en esta ocasión es de esa forma, ya que Violence Becomes Tranquility y Neo Devilman, son los únicos acercamientos directos que he tenido a sus trabajos; los otros son vagas referencias de imágenes y breves explicaciones de los argumentos que se pueden encontrar por la red.

Sinopsis

Violence Becomes Tranquility (La violencia se convierte en serenidad) es un compuesto de 10 páginas a través de las cuales se narra la búsqueda de un Yakuza por el arma definitiva.

LSD

Tomando como punto de partida los dos acercamientos —que valora bastante por el contraste que ostentan—, lo primero que nos encontramos al abrir un manga de Shinobu, no es otra cosa que a un maestro (en toda la extensión de la palabra) del arte visual, y un perfecto manejador de todas las bondades y capacidades que ofrecen los diferentes estilos de dibujo. Esto es palpable con tan sólo echar una hojeada a Neo Devilman o algunos otros de sus trabajos en blanco y negro, y posteriormente pasar a trabajos en Full Color. Mientras que en blanco y negro Shinobu muestra un magistral y realista dibujo cimentado en los finos trazos de su plumilla, en Violence Becomes Tranquility el atractivo no viene tanto derivado de trazos finos, sino de colores agresivos, sugerentes, diseños más allá de la perspectiva 2D, entremezclados en una profunda psicodelia y surrealista pieza de arte.

Sencillamente magistral el empleo de los colores y las profundidades

Cualquiera diría que de 10 míseras páginas no se puede comunicar nada más allá de meros mensaje estilísticos, sin embargo podemos considerar a esta obra corta como una alucinógena y anonadante excepción a esta posible regla. Ya que muy bien arropada por la composición visual, es que se nos narra el sueño —que más bien evoca a un delirio asistido químicamente— de este Yakuza con ansias de dominio… pero que mejor dominio que el de su propia mente. De aquí que el mayor logro del argumento es la forma en que rápidamente se construye todo este mundo de surrealismo y delirio, y la capacidad que tiene para darle sentido y sentimiento a esa invitación introspectiva, a la cual no resta más que aplaudir mientras nos dejamos arrastrar por el genio de Shinobu.

En conclusión, un manga corto ciertamente occidentalizado, muy poco convencional, pero que realmente no tiene desperdicio, y mucho menos cuando nos muestra una faceta totalmente inexplorada en el mundo manga. Además de que intenta dejar un aprendizaje aplicable a nuestra forma de ver la vida.

Lo mejor:

  • Brinda un viaje alucinante sin necesidad de gastar dinero en…
  • Poder disfrutar de uno de los pocos trabajos disponibles de este maravilloso autor.
  • Una composición visual muy bien cuidada, y una estética sumamente sugerente. Sin duda una experiencia tan refrescante como gratificante.

Lo peor:

  • Resulta prácticamente imposible encontrar sus obras.
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  1. 2012/05/11 en 9:59 PM

    wow esta llenadora la reseña, a mi me encanto el manga.

    • 2012/05/12 en 8:30 AM

      Gracias por el comentario, y que bien que te guste el manga.

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